Paulina se quedó sin palabras.
«¿Qué se supone que tenemos que hablar nosotros?».
«¿De verdad no lo entiende o se está haciendo?».
En ese momento, Josefina la jaló para contarle algo, así que Paulina simplemente ignoró a Armando y se concentró en su hija.
Armando tampoco insistió en buscar un tema de conversación, pero cuando llegaron los platillos, le sirvió un poco de comida a Paulina en su plato.
Paulina se detuvo un instante y, al reaccionar, dijo con voz neutra:
—No es necesario, yo puedo servirme.
Armando también le estaba sirviendo a Josefina, por lo que la niña no entendió la reacción de su madre.
—Mamá, si papá quiere servirte, déjalo.
Paulina no supo qué responder.
Armando sonrió y le puso otro trozo de carne en el plato.
Justo en ese instante, un mesero entró para traer más comida, dejando la puerta del privado abierta. Beatriz Saavedra, la abuela Saavedra y los demás pasaban por el pasillo en ese preciso momento, y vieron toda la escena: la conversación entre los tres y el gesto de Armando sirviéndole a Paulina.
Por un segundo, todos se quedaron helados.
Sin embargo, Paulina y los demás no se percataron de su presencia.
Fue el mesero, que ya se retiraba, quien los notó. Pero antes de que pudiera decir algo, Beatriz reaccionó y guio a la abuela Saavedra para que siguieran caminando.
Alicia frunció los labios y, junto con Rosalinda y los otros, siguió a su madre y a su abuela.
Una vez dentro de su propio privado, Rosalinda no pudo evitar comentar:
—¿No decían que Armando odiaba a Paulina? Pero tanto la otra vez como ahora, parece que la trata bastante bien. Esto es…
Alicia sabía a qué se refería su madre.
Soltó un bufido de desdén.
—Pues tienes razón.
Beatriz y la abuela Saavedra también se habían preocupado al ver la amabilidad de Armando hacia Paulina, pero incluso antes de que Alicia hablara, ellas ya habían llegado a la misma conclusión.
Por lo tanto, se calmaron rápidamente y llamaron al mesero para empezar a ordenar.
Ese día, al volver a casa, le contaron a Mercedez que se habían encontrado con Armando, Paulina y Josefina, incluyendo el detalle de cómo él la había tratado.
La familia Saavedra pensó que a ella no le importaba, y Alicia no pudo evitar quejarse:
—Lo que yo digo es que mi cuñado se preocupa demasiado por esa niña. Si no fuera por ella, no tendría que aguantarse las náuseas y actuar como si se llevara bien con Paulina.
—Exacto —asintió Rosalinda.
Mercedez escuchó todo, bajó la mirada y no dijo una sola palabra.
***

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Que falta de respeto de la autora, solo redunda en lo mismo XD....
LO mismo con las mismas, una historia que solo es la repetición de la repetidora, solo le da hacia atrás y para Lante nada de nada. Y tan larga parece que va como para los 2.000 capitulo, si no es mas...
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...