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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1080

Estas pequeñas empresas eran proyectos en los que el Grupo Ramos había invertido de pasada mientras expandía sus negocios.

El Grupo Ramos había aprovechado al máximo los beneficios y ventajas del capital de riesgo; en estos años lanzaron la red por todas partes, invirtiendo aquí y allá.

Si bien tuvieron algunos casos de éxito, la verdad, comparados con las inversiones que Celeste hizo en su momento, no alcanzaban ni de lejos ese nivel.

Todos ya estaban acostumbrados a los estándares que Celeste había marcado; para ellos, conseguir una ganancia de varias decenas de veces la inversión era apenas un juego menor.

Si durante el tiempo establecido el proyecto no despegaba, simplemente lo dejaban de lado. Ninguno tenía energía de sobra para gastarla en algo que no parecía tener futuro.

Todos eran viejos lobos de mar en los negocios; bastaba con que le echaran un vistazo para saber que el juicio de Eva era acertado.

Uno de los presentes la elogió:

—No por nada eres hija de Martín, heredaste ese olfato para los negocios; directa al grano, encontrando el problema de inmediato.

—Así es, así es, no hay un solo error ni en su análisis ni en su forma de exponerlo.

—Caray, esta chava sí que superó a su padre. A su edad, yo me llevé una regañada monumental del gerente por hacer mal un proyecto.

—Martín, tu hija no se queda atrás para nada, ni comparándola con tus tres hijos… Ya hasta te tengo envidia, todos tus hijos son brillantes.

Las alabanzas para Eva se sucedían una tras otra.

Aun así, Eva no mostró ni un gesto de arrogancia; en medio de tantos elogios, mantuvo una sonrisa discreta y elegante, lo que le ganó aún más admiración.

Los miembros más antiguos del grupo de Celeste, al ver esa escena, no pudieron evitar que una sombra de preocupación les cruzara por la mirada.

El proyecto de Eva era tan impecable que, por más que quisieran encontrarle algún defecto, no había por dónde.

Por supuesto, tampoco iban a buscarle fallas solo por molestar.

Con la propuesta de Eva tan sólida, Sabrina, que era una novata en el mundo de los negocios, parecía destinada a quedar completamente opacada.

Martín, viendo cómo elogiaban a su hija, no pudo ocultar su orgullo.

—Se pasan, están exagerando.

Cuando las voces fueron apagándose, Martín se volvió hacia Sabrina:

—Sabrina, es tu turno.

Capítulo 1080 1

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