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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1130

Sabrina le contó a Sebastián todo sobre la llamada que acababa de recibir de los accionistas.

Al terminar, casi podía adivinar cómo se habían dado las cosas.

—Me imagino que son mis tres hermanos los que están detrás de esto.

En cuanto a Martín, él nunca movería un dedo directamente para no dejar pruebas, pero tampoco iría a detenerlos.

Sabrina bajó la vista hacia los papeles de la adquisición sobre la mesa.

—André sí que tiene visión de futuro.

Sebastián le propuso:

—¿Y si primero nos acercamos con ese tal Ricardo? Si es cierto lo que dicen, no solo dejaríamos de preocuparnos por el dinero, también podríamos invertir lo que quede.

—A decir verdad, Ricardo fue mi primera opción —admitió Sabrina—. Pero de todas formas prefiero tener algunos planes alternos. Si al final resulta ser un estafador, al menos no nos va a agarrar desprevenidos.

Ahora, sin embargo, la venta de las acciones originales se había complicado.

Las opciones que tenían sobre la mesa eran claras: Ricardo, o bien, buscar dinero prestado por todos lados.

André y Jorge, por su parte, jamás la engañarían. Pedirles que respaldaran la operación era lo más sensato.

Eso sí, les quedaría debiendo un favor enorme.

La firma del contrato ya estaba a la vuelta de la esquina, así que tampoco era momento de darle demasiadas vueltas.

Sabrina reflexionó unos segundos y decidió contactar personalmente a Ricardo.

Parecía que Ricardo estaba esperando su llamada. En cuanto Sabrina le explicó el motivo, él aceptó de inmediato y pactaron el lugar y la hora.

Para evitar que los Ramos se enteraran y volvieran a meter la mano, Sabrina eligió un club privado donde podrían platicar con calma y sin miradas indiscretas.

Llegó media hora antes de lo acordado, pero al empujar la puerta, vio que Ricardo ya la esperaba.

Como siempre, había ido solo, sin asistentes ni acompañantes.

Al verla entrar, Ricardo se levantó con una sonrisa educada.

Tras un breve intercambio de saludos, Ricardo le entregó el contrato a Sabrina.

En esta ocasión, Sabrina solo llevó a Sebastián. A Diego Cornejo aún no le tenía la confianza suficiente, así que ni siquiera le mencionó la reunión con Ricardo.

Por su lado, Diego Cornejo dudaba que Sabrina fuera a cerrar trato con Ricardo. De hecho, estaba convencido de que Ricardo era un farsante.

Después de todo, quinientos mil millones de pesos no era cualquier cosa. Un premio así de grande, nadie se atrevería a tomarlo tan fácil.

Capítulo 1130 1

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