—¿De qué se trata? —preguntó Esteban, tal como era de esperarse.
Ulises no tardó en responder:
—Ya viste lo que pasó con Rocío Hoyos. El día que fuimos a rescatar a Eva, a Rocío la secuestraron y… la lastimaron, la ultrajaron. Los que la tenían, la usaron para presionarla y así robarle a Grupo Hoyos varias oportunidades de negocio.
A Esteban, sinceramente, el asunto de Rocío poco le importaba.
—¿Y eso qué tiene que ver conmigo? ¿Qué es lo que quieres decir?
Ulises bajó la voz, como si de verdad temiera que alguien más lo escuchara.
—El tipo que secuestró a Rocío seguramente forma parte del círculo cercano de Sabrina. Aún no tengo claro quién es, pero…
Ulises le explicó en voz baja su plan, detallando cada paso.
Al principio, Esteban apenas y le ponía atención, pero a medida que Ulises hablaba, sus ojos iban iluminándose. La idea de hacerle la vida imposible a Sabrina, casi sin mover un dedo, era simplemente perfecta. ¿Por qué no aprovechar la oportunidad? De hecho, si Sabrina cometía un error grave, los socios de el Grupo Ramos se decepcionarían de ella. Solo así habría posibilidad de hacerse con las acciones originales que Sabrina tenía en sus manos.
—Sabrina logró comprar las acciones originales de Grupo Vargas seguramente porque André y Gabriel la apoyaron —añadió Esteban—. Mi consejo es que aprovechemos este momento para darles un golpe a esos dos. Si todo sale bien, no solo los dejaremos en la lona, también puede que terminemos quedándonos con sus empresas. Sin la ayuda de André y Gabriel, Sabrina perdería toda la fuerza que tanto presume.
Esteban ya había intentado convencer a su papá y a su hermano mayor de atacar las empresas de André y compañía, pero no había recibido una respuesta clara. Mientras no estuvieran seguros de que el dinero de Sabrina venía de ellos, sus familiares no se atreverían a mover ficha.
Para Esteban, eso no eran más que pretextos de su padre y su hermano. Al fin y al cabo, seguían atados a esas falsas apariencias y a la supuesta familia, por eso dudaban tanto.
Pero si ellos no se atrevían, él sí lo haría. Total, no era la primera vez que jugaba el papel del villano.
...
La ceremonia de firma terminó sin contratiempos. Hasta el último momento, Sabrina sentía que todo era un sueño. No podía creer que en verdad hubiera logrado comprar las acciones de Grupo Vargas.
De regreso en el carro, Sebastián Fonseca le preguntó:


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...