Sabrina miró al hombre enmascarado que le extendía la mano. No sabía por qué, pero le resultaba extrañamente familiar.
Lo observó un par de veces más.
En los últimos seis meses, Sabrina había asistido a bastantes eventos y, a menos que fuera imposible negarse, rara vez aceptaba invitaciones a bailar.
Al ver que Sabrina se le quedaba viendo, Daniela la animó:
—Ándale, Sabrina, baila una pieza. Aunque lo rechaces, al rato vendrá otro a invitarte.
Sabrina estudió al hombre frente a ella, pero por más que lo intentaba, no lograba recordar dónde lo había visto. Lo pensó un momento y finalmente extendió la mano para aceptar la invitación.
El hombre llevaba unos guantes negros y, al tomar su mano izquierda, se sintió un poco rígido.
Llevaba una máscara con forma de lobo que cubría la mayor parte de su rostro; solo se podían distinguir unos ojos oscuros y profundos. Era un hombre de rasgos orientales.
Sabrina estaba segura de haberlo visto antes.
El hombre permanecía en silencio. A pesar de que ella lo escudriñaba con la mirada, él no mostraba intención de hablar.
Sabrina tomó la iniciativa:
—Oiga, señor, ¿nos conocemos de algún lado?
El hombre guardó silencio unos segundos antes de responder:
—… No.
Parecía haber bajado la voz a propósito, sonando ronco y algo difuso.
Sabrina realmente no recordaba dónde podría haber conocido a alguien tan extraño. Quizás por estar tan sumida en sus pensamientos, perdió el paso y, sin querer, le pisó el pie.
—Perdón —se disculpó Sabrina apresuradamente.
—Rara vez te veo tan interesada en un hombre. ¿Quieres que le diga a Vale que vaya a pedirle su número?
—No hace falta. En esta etapa no quiero pensar en otras cosas.
—Te casaste sin haber tenido novio, nunca disfrutaste la diversión del romance. Ahora que estás soltera, podrías intentar salir con alguien sin pensar en matrimonio, solo para relajarte. No te vendría mal.
—La colaboración con la familia Silva por fin va por buen camino —respondió Sabrina—. Ahora tenemos que pelear mercado con el Grupo Castaño, no creo tener energía ni tiempo para novios. Por cierto, ¿ya nos dieron la fórmula de investigación de Hernán Castaño?
—Sí, Hernán la mandó ayer. La otra vez lo dije por decir, no pensé que de verdad quisiera ayudarnos. Aunque creo que fue tu propuesta lo que lo convenció.
—El Grupo Castaño tiene un siglo de historia y raíces profundas en el sector médico —dijo Sabrina—. La familia Castaño está llena de talentos; el hijo mayor de Hernán es una eminencia en la medicina actual. Hernán tiene muchos descendientes trabajando en diversas áreas del sector. Tratar de derribar o llevar a la quiebra a una familia así es casi imposible.
Daniela asintió.
—Cierto. Son familias de abolengo, seguro tienen muchos ases bajo la manga.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...