—Significa que todavía nos tiene cierto respeto a los Ramos —dijo Federico—. Claro, no es porque nos tenga miedo, sino porque si quiere que Sabrina suba al poder, no puede ser tan extremista. No puede usar con nosotros las mismas tácticas que usó con Ulises o Fidel. Tiene que esperar el momento justo, o esperar a que cometamos un error.
Félix entendió al vuelo.
—Hermano, ¿sugieres que no hagamos ningún movimiento por ahora?
Federico asintió.
—Él quiere legitimar a Sabrina, así que no puede pasarse de la raya con nosotros. Pero si no usamos ciertas estrategias, nuestros planes no funcionarán. Al contrario, si lo atacamos ahora y nos descuidamos, él aprovechará la oportunidad. Así que, por el momento, no nos moveremos. Dejemos que otros tanteen el terreno. Como Jorge Olivares, o por ejemplo...
Miró a Eva y soltó un nombre:
—Ulises.
Al mencionar a Ulises, los ojos de Eva se oscurecieron levemente.
—Eva, tu relación con Rocío ya no es la de antes, y como ella está perdidamente enamorada de Sebastián, es posible que él la manipule —dijo Federico—. No podemos confiar del todo en lo que ella dice. Así que, pase lo que pase, tienes que ver a Ulises y tantear su actitud. Si de verdad le gusta Sabrina, usarlo para ir contra Sebastián no sería una mala idea.
Eva curvó los labios en una sonrisa sutil.
—Sabrina resultó ser más astuta de lo que imaginábamos.
Federico y Félix guardaron silencio. Si Ulises realmente se había enamorado de Sabrina, eso demostraba la capacidad de manipulación de ella.
—Rey Lennard, atrapamos a dos pirómanos en el palacio que no lograron escapar. Tras interrogarlos, confesaron ser gente de Ulises, de la familia Hoyos.
*¡Pum!*
Lennard golpeó la mesa con fuerza, con el rostro desencajado por la furia.
—¡Lo sabía! Los Ramos, los Fonseca y los Hoyos se unieron para destruirnos —dijo rechinando los dientes—. Ya había escuchado que el patriarca de los Hoyos, Ulises, no solo tomó el poder por Eva, sino que hizo todo tipo de atrocidades para quitarle obstáculos del camino. ¡Vaya mujerzuela tan problemática! Por un lado se enreda con el líder de los Fonseca, por otro tiene al tal Ulises comiendo de su mano, y encima venía a coquetear con mi hijo. Matan, incendian y entran en mi palacio como si nada... ¡Es una falta de respeto total a la familia Hoffmann!
Los ojos de Lennard brillaban con odio.
—Ya que se atrevieron a matar a mi hijo, ¡que no se quejen si voy por la hija de los Ramos! Gavin, escoge a tus mejores hombres y vayan a Chile. Quiero que secuestren a Eva en secreto y me la traigan. ¿No le gusta tanto andar de coqueta? Pues le cumpliré el deseo. —Lennard sonrió con una mueca escalofriante—. ¡La enviaré a los barrios bajos para que trabaje de puta!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...