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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1985

Sabrina se secó el rostro y le respondió con un tono indiferente:

—Sebas, esto no es un problema físico, es estrés emocional.

Sebastián se quedó en silencio.

Al salir del baño, se encontró con André y Thiago, quienes la esperaban afuera con expresiones de angustia.

—¿Estás bien, Sabrina? —preguntó André.

Thiago, muy mortificado, agregó:

—Mamá, si te sientes mal, mejor quédate a descansar. No tenemos que ir a pasear hoy.

Ella negó con la cabeza mientras forzaba una sonrisa.

—Estoy bien, no se preocupen.

Sabrina casi no tocó su desayuno.

Una vez que terminaron de comer, el grupo se subió al coche rumbo al parque de diversiones.

André iba al volante, sintiéndose completamente frustrado mientras lanzaba vistazos por el espejo retrovisor a cada rato.

Sabrina, Thiago y Sebastián iban sentados en la parte de atrás.

Thiago platicaba animadamente con Sebastián y de vez en cuando le susurraba cosas a Sabrina entre risas, haciendo que parecieran la familia perfecta, mientras que André sentía que solo estaba ahí de chofer.

De pronto comprendió por qué Sabrina le había pedido ayuda.

Sebastián definitivamente no era la clase de hombre de quien ella pudiera deshacerse con facilidad.

Al llegar al parque de diversiones, Thiago andaba saltando de alegría por todas partes, yendo de un lado a otro para mostrarles cosas a los adultos.

André lo escuchaba con paciencia y, de vez en cuando, le pedía que tuviera cuidado.

En cierto momento, como si de repente recordara algo importante, André se dirigió a Sabrina:

—¿Te acuerdas en qué fecha firmamos nuestra acta de matrimonio?

Tanto Sabrina como Sebastián lo voltearon a ver al mismo tiempo.

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