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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1727

Aunque a Federico le pareció extraño, sabía perfectamente que en territorio ajeno no podía ponerse a las patadas con Sansón.

Así que ideó un plan, logró contactar secretamente a Eva y, coordinándose con ella desde el interior, finalmente lograron sacarla.

Al hablar de esto, el rostro de Federico se heló.

—Esos Delgado se creen los dueños y señores de El Delta; no entienden ni por las buenas ni por las malas. Sabían perfectamente que Eva es de la familia Ramos, pero aun así se negaron a liberarla. No nos tienen el más mínimo respeto.

—¿Entonces cómo lograste sacarla al final? —preguntó Félix.

Federico miró a Eva, que seguía inconsciente en la cama, y suspiró con pesadez.

—Eva apuñaló al hermano mayor y provocó un incendio que quemó la mansión de los Delgado. Aprovechó el caos para reunirse con la gente que envié de apoyo y escapar de El Delta.

Al escuchar esto, Félix se quedó atónito.

Eva no solo se atrevió a provocar un incendio, sino que tuvo el valor de matar. Eso dejaba claro hasta qué punto la habían orillado en ese lugar.

—¿Qué fue… qué fue lo que pasó exactamente en El Delta? —no pudo evitar preguntar Félix.

Federico tenía la cara sombría y apretó los labios sin responder.

¿Cómo iba a decir que Eva, la señorita de una familia de élite, había sido reducida a ser el juguete de los hermanos Delgado?

En ese momento, el médico terminó su evaluación y se dirigió a Federico:

—Joven Federico, el tatuaje que le hicieron a la señorita Eva utiliza una tinta especial. Me temo que será muy difícil de borrar.

Al oír esto, las expresiones de Martín y Federico se oscurecieron de inmediato.

Sabrina miró a Eva con sorpresa.

¿Tatuaje?

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