Sabrina guardó silencio por un momento y luego asintió lentamente.
—Sí quiero.
—Me parece muy sensato de tu parte.
El doctor se acomodó los lentes y siguió hablando con total calma.
—No soy de esos médicos que se desviven por el prójimo. A mí lo que me mueve son las historias. Tengo mi propio código moral. Si alguien viene a buscarme y su motivo logra convencerme, entonces opero.
He visto a infinidad de pacientes en toda mi vida y he escuchado a muchísimos familiares rogándome.
Y créeme, tu caso no es nada nuevo. He visto muchas historias de gente que se odia a muerte.
Pero la mayoría no soporta la idea de recibir ayuda de alguien a quien odian.
Prefieren quedarse mal antes que darles el gusto.
Sabrina, muy ecuánime, le contestó:
—No tiene caso castigarme a mí misma por las pendejadas que hizo alguien más.
—Y si te arreglo la mano, ¿lo vas a seguir odiando? —preguntó el médico.
—No —respondió ella.
Él no le pidió explicaciones, pero la miró con cierta aprobación.
—Eres una muchacha muy lista... Valieron la pena los sacrificios que hizo ese cabrón por ti.
Sabrina parpadeó, pensativa, pero al final decidió no preguntar qué tipo de sacrificios.
El doctor tampoco le dio más vueltas al asunto. Anotó unas cosas en el expediente, revisó de nuevo los análisis y le dijo:
—Tengo que preparar varias cosas por mi lado. Te programaré la cirugía para el próximo lunes. ¿Te parece bien?
—Me parece perfecto.
—Listo, entonces así quedamos.
Sabrina se levantó de la silla.
—Doctor Andrés, si ya es todo, con permiso, me retiro.
Él apenas murmuró un "ajá" sin siquiera levantar la vista.
Pero justo cuando Sabrina iba a abrir la puerta, la detuvo.
—El muchacho que vino contigo, ¿es tu novio?
Ella se detuvo y asintió.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...