Cuando todo terminó, Sabrina se quedó profundamente dormida.
Para cuando volvió a despertar, ya había anochecido por completo.
Sabrina tomó su celular y checó la hora; se dio cuenta de que ya eran las once de la noche.
Se frotó el entrecejo con cansancio. Qué locura, se había pasado toda la tarde en la cama con Sebastián.
Al mirar a su alrededor, notó que Sebastián no estaba en la habitación.
Últimamente, él había cambiado de una manera inexplicable. Aunque su actitud hacia ella seguía siendo la misma, Sabrina podía sentir claramente que algo andaba fuera de lo normal.
Lo más evidente era en la cama; ya no era tan gentil como al principio. Era como si hubiera roto algún tipo de sello o límite, volviéndose implacable y difícil de manejar.
En la pantalla de su celular había varias llamadas perdidas y un par de mensajes sin leer.
Sabrina los abrió uno por uno y vio que, alrededor de las ocho de la noche, Gabriel Castillo la había llamado.
Al ver que no contestaba, Gabriel le había mandado un mensaje.
[Sabrina, si no estás muy ocupada, devuélveme la llamada.]
Sabrina revisó la hora; ya era un poco tarde y no sabía si Gabriel ya se había ido a dormir.
Lo pensó unos segundos y decidió responderle el mensaje.
[Perdón, estaba ocupada. ¿Pasó algo?]
Casi de inmediato, Gabriel le contestó.
[Sabrina, ¿puedes contestar el teléfono ahorita?]
Ella respondió: [Sí.]
Poco después, entró la llamada de Gabriel.
—Sabrina, ¿por qué sigues despierta tan tarde?
A ella le dio pena admitir que apenas se iba despertando, así que solo dijo:
—Eh, no tengo mucho sueño.
Gabriel no indagó más y le preguntó en voz baja:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...