Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1895

El embarazo de Eva le dio la excusa perfecta. Ramiro... de verdad la quiere.

Sabrina se quedó callada.

Cuando uno está realmente enamorado de alguien, no importa qué tantas tonterías haga la otra persona, siempre terminará buscándole justificaciones.

Tras colgar, Sabrina se quedó pensativa, con la mirada perdida.

De pronto, sintió unos brazos rodeándola por la espalda.

—¿En qué piensas, mi amor? Te ves muy concentrada.

Ella volteó y se encontró con Sebastián.

—Martín me acaba de hablar. Dice que Eva y Ramiro ya se casaron y que este fin de semana habrá una cena familiar.

Sebastián levantó una ceja, pero no parecía sorprendido en lo absoluto.

—Pensé que Ramiro iba a aguantar un poco más su berrinche, pero veo que cedió rápido.

—Estela me contó que Eva está embarazada —dijo Sabrina en voz baja.

A Sebastián se le iluminó el rostro al comprenderlo todo.

—Con la reputación de Eva por los suelos, conseguir un buen marido era casi imposible. Ahora que está embarazada, Martín obligará a los Valdés a hacerse responsables, cueste lo que cueste. Porque, a estas alturas, casarse con un Valdés es lo mejor a lo que Eva puede aspirar. Menos mal que Fidel está desaparecido, de lo contrario...

—¿De lo contrario qué? —preguntó Sabrina.

—De lo contrario, Eva habría usado a ese bebé para chantajear tanto a Fidel como a Ramiro.

Sabrina captó la indirecta en las palabras de Sebastián y abrió los ojos de par en par.

—¿Me estás diciendo que Eva y Fidel también...?

No era para menos su sorpresa. Eva siempre había cuidado mucho las apariencias; aunque coqueteaba con muchos, rara vez cruzaba la línea.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada