Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 2006

—¿Cómo lo supiste? —preguntó Sabrina, volteando a ver a Wendy.

—Yo... solo fue una suposición al azar —respondió Wendy tras quedarse pasmada un segundo—. Quería recordárselo, Sabrina, para evitar que se le pasara por alto.

Sabrina tenía una muy buena impresión de Wendy.

La vez anterior, fue ella quien notó el comportamiento extraño de Hugo y se lo advirtió.

De lo contrario, Sebastián seguiría engañándola.

—Gracias por la advertencia, doctora —dijo Sabrina en voz baja—. Lo tendré en cuenta.

—¿El señor Fonseca sabe de esto? —preguntó Wendy.

—Sí, lo sabe —afirmó Sabrina.

Wendy dudó un momento antes de continuar.

—Entonces... ¿qué han decidido? ¿Qué van a hacer con el bebé?

—Ya decidimos tenerlo —respondió Sabrina, lanzándole una mirada rápida.

Hacer ese tipo de preguntas ya era cruzar la línea de la confianza.

Su relación no era tan estrecha como para platicar sobre asuntos tan íntimos.

Al darse cuenta de que no debía insistir, Wendy sonrió y comentó:

—Con razón el señor Fonseca aceptó la hipnosis. La llegada del bebé sin duda ayudará mucho a su recuperación... ¡Muchas felicidades, Sabrina!

Siguieron platicando un rato más hasta que un gatito atigrado saltó hacia ellas y empezó a frotarse contra las piernas de Sabrina.

—Ay, gatito, ¿cómo le haces para saber cada vez que vengo? —dijo Sabrina con una sonrisa, inclinándose para cargarlo.

El gato maulló suavemente, acurrucándose y pidiendo mimos en sus brazos.

—¿A poco es tan dócil? —preguntó Wendy, sorprendida al ver la escena.

Durante la plática, Sabrina se había enterado de que Wendy visitaba el lugar seguido para checar apuntes e intercambiar opiniones médicas con Hugo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada