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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1962

Eva no tardó en llegar al hospital para visitar a Fidel.

Al ver el estado del hombre, se quedó petrificada.

No sabía dónde más estaba herido, pero la mitad de la cara de Fidel estaba envuelta en vendas, y la zona de su pie también estaba cubierta con gasas.

Por la forma y el contorno, era evidente que le faltaba un pie.

—Fidel, tú... ¿qué te pasó? —tartamudeó Eva, atónita.

Fidel la miró con ojos sombríos y feroces.

—Fue Sebastián —dijo, apretando los dientes—. ¡Ese cabrón me secuestró y me dejó así! ¡Incluso me obligó a pelear contra una bestia salvaje mientras él se sentaba a disfrutar del espectáculo!

A Eva se le cortó la respiración y su rostro palideció levemente.

Pelear contra una bestia salvaje...

La información que había logrado investigar era escasa, pero ese rumor sí le había llegado.

En su momento, incluso había considerado sugerirle a Fidel organizar una farsa donde Sebastián se enfrentara a un animal salvaje, para recrear su tormentoso pasado, estimular sus traumas y volverlo completamente loco.

Pero nunca imaginó que Sebastián, como si hubiera leído sus pensamientos, se lo habría hecho a Fidel en su lugar.

¿Era una coincidencia?

No, en absoluto.

Seguramente había descubierto sus intenciones.

En ese instante, Eva se sintió como si una serpiente venenosa la tuviera en la mira.

De pronto, la mirada de Fidel se posó en su vientre.

—Eva, me enteré de que... ¿estás embarazada?

Eva volvió en sí.

Instintivamente se tocó el vientre y luego asintió despacio.

Fidel esbozó una sonrisa indescifrable.

—¿Es mío, o de Ramiro?

Un atisbo de duda asomó en los ojos de Eva.

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