Unos segundos después, el auto arrancó lentamente y pronto desapareció del campo de visión de Sabrina Ibáñez.
Como el auto tenía vidrios polarizados, Sabrina no pudo ver con claridad quién había venido a recoger a Sebastián Fonseca.
Pero estaba segura de que no era ni el asistente ni un empleado suyo, porque esa persona no se había bajado del vehículo.
Además, cuando Sebastián abrió la puerta hacía un momento, le pareció ver vagamente que quien lo esperaba era una mujer.
Diez minutos después, llegó la grúa.
El operador se dirigió a ella con amabilidad:
—Señorita Ibáñez, antes de que nos llevemos ambos vehículos, le pediría el favor de sacar cualquier objeto de valor que tenga adentro para evitar pérdidas o daños.
En el auto de Sabrina no había nada de mucho valor, así que dejó que los operarios se lo llevaran sin más.
Sin embargo, no estaba segura de si en el auto de Sebastián habría algo importante.
Al abrir la puerta del vehículo de Sebastián, Sabrina notó de inmediato unas hermosas y enormes rosas negras en el asiento del copiloto.
Sabrina tomó las flores en sus manos.
Con el choque repentino de hacía un rato, todavía no había terminado de procesar todo.
Al ver esos pétalos en ese momento, cayó en cuenta de que Sebastián no era el tipo de hombre que cortaría flores por simple aburrimiento.
Si lo había hecho, seguro era para regalárselas a alguien.
Recordó aquella vez, cuando Sebastián fue a cobrar venganza contra Ulises Hoyos; en esa ocasión, había arrancado una flor de la hacienda de Ulises para dársela a ella.
Más tarde, ella misma la había conservado para que no se marchitara nunca.
Entonces, ¿a quién planeaba regalarle estas flores esta vez?
¿O acaso de verdad las había cortado por simple capricho?
Sin saber muy bien por qué, la imagen de aquella mujer que había pasado a recoger a Sebastián cruzó por su mente.
Sabrina reprimió la repentina opresión en su pecho y sacudió la cabeza para despejar todos esos pensamientos absurdos.
Había sido su decisión que Sebastián se sometiera a la hipnosis. Aunque él de verdad hubiera comenzado una nueva vida amorosa, ella no tenía el más mínimo derecho a sentirse triste o celosa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...