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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 782

Sabrina sentía que esa excusa era un poco forzada, pero la verdad, no encontraba otra explicación.

Daniela volvió a preguntar:

—Oye, ¿ya le contaste esto a Thiago?

Sabrina negó con la cabeza.

—No, por ahora no pienso decírselo. Al final, esto es un asunto entre André y yo, no es algo que un niño deba saber. Además, tampoco quiero alertar a nadie antes de tiempo. Prefiero esperar y ver qué planea hacer André. Si acaso, a partir de ahora tendré más cuidado con las cosas que Thiago me envíe.

Daniela admiraba mucho la calma de Sabrina. Si le hubiera pasado a ella, seguro ya habría perdido los estribos.

...

El día de la competencia llegó rápido.

Gracias a la gestión de los organizadores, todos los participantes aceptaron regresar a la competencia. Ellos solo habían renunciado temporalmente para asegurarse un lugar en el podio y así ganar atención, no porque de verdad no quisieran competir.

Si de verdad se hubieran retirado, no habrían conseguido lo que buscaban. Y, si fueran tan firmes como decían, no andarían con esos jueguitos.

Para Sabrina, esa era su primera aparición pública después de todo el escándalo, así que la atención estaba puesta sobre ella.

El lugar de la competencia estaba a reventar.

En las competencias anteriores, siempre quedaban entradas sin vender, era casi imposible llenarlo. Pero ahora, no solo se habían agotado con anticipación, sino que incluso aparecieron revendedores.

La transmisión en vivo ni siquiera había comenzado, y ya había cerca de un millón de personas conectadas.

Damián Palacios, al ver el auditorio lleno hasta el último asiento, no pudo evitar mostrar una expresión complicada.

—Por eso ahora tantos directores andan detrás de la popularidad en redes —suspiró—, es que lo que se consigue con tanta audiencia, sí que tienta.

Apenas Sabrina apareció en el recinto, una manada de periodistas enloquecidos se lanzó hacia ella.

Daniela, al ver el caos, se apresuró a proteger a Sabrina.

Al notar que Sabrina la miraba, la periodista le devolvió la mirada con un gesto de desprecio y una sonrisa triunfal.

—La verdad, ni sé para qué hacen la competencia si ya está decidido quién va a ganar.

Daniela le susurró a Sabrina:

—No le pongas cuidado, no vale la pena.

Sabrina asintió.

—Sí, lo sé.

Sin prestar más atención a la periodista, siguió adelante, rodeada por Daniela y los demás, hasta entrar al recinto.

Sebastián Fonseca también llegó ese día.

Gracias a los cuidados de Hernán, Sebastián se recuperó bastante rápido. Aunque todavía no estaba al cien por ciento, mientras no se metiera en peleas ni hiciera esfuerzos fuertes, podía llevar una vida normal sin problema.

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