Sabrina se mantuvo tranquila, sin una pizca de nerviosismo.
—Si yo fuera tan poderosa, con dinero y conexiones, ustedes solo se enterarían de que la competencia se suspendió por algún accidente inesperado. Jamás sabrían que fue por mi culpa.
Pausó, mirando a los presentes con una calma envidiable.
—Ni siquiera mi nombre saldría en internet. Nadie se atrevería a insultarme así.
Sabrina dejó que sus palabras flotaran en el aire antes de continuar.
—¿Y sobre la venganza...?
Dirigió la mirada al público, recorriéndolos con sus ojos seguros.
—Veo que todos estaban bien emocionados cuando pedían que me retirara. Nadie se preocupó por si yo iba a tomar represalias, ¿entonces ahora sí les da miedo? ¿De verdad están preocupados por que me vengue, o más bien eligen al más fácil para atacar? ¿Solo se atreven con quien creen débil?
Esbozó una sonrisa leve, casi desafiante.
—Supongo que todos aquí saben que soy la embajadora de la fundación Cartagena. Represento el rostro de Cartagena.
Alzó la voz, firme.
—Estoy dispuesta a aceptar cualquier crítica que tenga fundamentos, pero no toleraré difamaciones ni calumnias sin pruebas.
—La imagen de una embajadora de la fundación no puede ser manchada por rumores malintencionados.
Respiró profundo y declaró, mirando directamente a las cámaras.
—Hoy, delante de todo el país, les garantizo: no voy a vengarme de nadie.
—Cada palabra que digo, la sostengo ante la ley.
Apenas terminó de hablar, el auditorio se llenó de murmullos y asombro.
Incluso el chat en la transmisión en vivo se quedó unos segundos sin mensajes.
Damián, encargado de la transmisión, no pudo evitar opinar en voz alta:
—Esta Sabrina sí que sabe hablar. Qué manera de manejar la situación, con argumentos y sin titubear.
Cuando los internautas salieron de su asombro, los insultos que antes llenaban los comentarios se redujeron notablemente. Ahora predominaban las dudas y cuestionamientos.
[Lo que dice... tiene su lógica. Si de verdad tuviera tanto poder, ¿por qué aguantaría insultos? Mejor habría silenciado todo y listo.]
—Por favor, cuando empiece mi número, pídale al equipo que preste atención. Si alguien tiene alguna inquietud durante mi presentación, que suba al escenario. Estoy dispuesta a escuchar todas las críticas.
El presentador, sorprendido, solo pudo asentir.
"Qué inteligencia", pensó. Sabrina, en tan poco tiempo, había logrado controlar toda la situación.
...
La presentación de Sabrina transcurrió sin incidentes. Nadie se atrevió a interrumpirla.
Cuando anunciaron las calificaciones, Sabrina quedó en primer lugar, sin discusiones.
Terminada la competencia, no se quedó a platicar ni a celebrar. Llamó a Daniela y Sebastián y se marcharon juntos sin perder tiempo.
A la salida, una joven los observó desde la distancia. Sus ojos brillaban de resentimiento y envidia mientras Sabrina se alejaba.
De pronto, levantó la mano y lanzó un huevo directo a la cara de Sabrina.
"¿La imagen de la embajadora de la fundación no se puede manchar?", pensó la mujer con malicia.
—Veamos si logras librarte de esta —murmuró, decidida a convertirla en el hazmerreír de todo el país.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...