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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 813

Malcolm, tal como lo había predicho, terminó sufriendo una tortura inhumana.

Su cara quedó desfigurada, sus manos destrozadas y hasta perdió su dignidad: lo fotografiaron y grabaron en video en ese estado lamentable.

Avergonzado y lleno de rabia, Malcolm pensó en quitarse la vida, pero no tuvo el valor.

Cuando todo terminó, quedó tirado en el suelo como un pez fuera del agua, la mirada perdida en el techo, sin fuerzas para moverse.

Entonces, el rostro de un tipo de facciones finas y atractivas apareció en su campo de visión.

El hombre tenía una sonrisa tranquila y amable, casi como el chico simpático que vive al lado.

Nadie podría imaginar que detrás de esa imagen tan inofensiva se escondía alguien tan despiadado.

Malcolm miró su propia mano, hecha un desastre de carne y sangre.

No solo le habían cortado los tendones, sino que además, para evitar que pudiera recuperarse, le amputaron los dedos sin piedad.

Jamás volvería a tocar el violín.

Toda su vida de prodigio se había ido al traste.

Murmuró:

—¿Fue Sabrina quien te pagó para hacer esto?

El hombre negó con la cabeza y le contestó:

—Señor Fletcher, se da mucho bombo usted solo. No es más que un rival caído para ella. ¿De verdad cree que alguien gastaría tanto esfuerzo en alguien que nunca podrá superar?

De repente, a Malcolm se le encendieron los ojos por la ira, llenos de venas rojas.

—Si no fue Sabrina, ¿entonces quién eres tú? ¿Por qué me hiciste esto? ¿Tienes idea de cuántas personas poderosas conozco? ¡Si te metes conmigo, no vas a salir bien parado!

El hombre soltó una risa ligera, sin mostrar preocupación.

—Señor Fletcher, lo que usted y Sabrina apuesten no me importa. Pero cometió el error más grande al obligar a Sabrina a retirarse de la música.

Se frotó las sienes, como si le diera pereza hablar, pero en sus ojos se notaban unas ganas de violencia que helaban la sangre.

—¿Quién se cree para exigirle a ella que se retire?

El ánimo encendido de Malcolm se apagó de golpe.

En el fondo de sus ojos apareció un miedo que no pudo disimular.

Por poco se le olvida que ese tipo frente a él era un loco peligroso.

...

La noticia sobre la agresión a Malcolm no tardó en hacerse viral.

Daniela, al ver ese titular, se quedó en shock unos segundos.

De pronto, sin saber por qué, recordó algo que Hache había dicho tiempo atrás.

Cuando Sabrina entró al cuarto y vio a Daniela perdida en sus pensamientos, preguntó:

—¿Qué te tiene tan distraída?

Daniela volvió en sí, miró a Sabrina y, dudando, preguntó:

—Sabrina, lo de Malcolm... ¿ya viste la noticia?

—Sí, la vi —contestó Sabrina, tomando un vaso de agua—. Malcolm se metió con demasiada gente y siempre fue muy imprudente. Ahora que cayó en desgracia, muchos están felices de verlo así. Dicen que fue un ajuste de cuentas.

Daniela se quedó pensativa un momento, hasta que por fin se decidió.

—Sabrina, cuando competiste contra Malcolm, Hache me dijo algo muy raro...

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