Fabio observó el teléfono colgado y trató de explicar la situación a Jordan: "Señor, no lo piense demasiado, quizás el señor estaba ocupado en ese momento."
El anciano hizo un gesto con la mano y se dio la vuelta para irse: "Ve a descansar."
Fabio hizo una reverencia hacia la espalda del anciano: "Usted también procure descansar temprano."
......
En un abrir y cerrar de ojos, llegó el siguiente día.
En la oficina principal del Consorcio Sohi.
Paloma estaba sentada detrás de su escritorio y alzó la mirada hacia Jordan: "Jordan, Gabriela va a llegar en poco tiempo. ¿Dónde crees que deberíamos ubicarla?"
Jordan era una persona realmente talentosa.
Cada vez que había un asunto importante, Paloma siempre pedía su opinión para evitar ciertos rodeos.
Jordan pasó una página del documento que tenía en frente y dijo: "Gabriela no es como esa Luisa. A la gente como Luisa se le puede asignar el nivel más bajo, pero Gabriela es diferente. Después de todo, ¡ella es la nieta de Paulina! Tiene que ser algo que al menos parezca respetable."
"Si no puede ser en el nivel más bajo, ¿entonces la colocamos en un nivel alto?" preguntó Paloma.
"Correcto."
Paloma frunció ligeramente el ceño: "Pero como dijiste, Gabriela es la nieta de Paulina, ya tiene conexiones familiares, y a parte de eso, dentro del consorcio todavía tenemos muchos seguidores del abuelo Yllescas. ¿No nos afectaría colocar a Gabriela en una posición alta?"
"Por supuesto que sí." Jordan esbozó una sonrisa.
"Entonces, ¿por qué me sugieres que la coloque en un alto cargo?"
Jordan sonrió: "El impacto también puede ser positivo."
"¿Cómo así?" Paloma estaba algo confundida con las palabras de Jordan.
Jordan continuó hablando: "¿Qué opinas sobre la capacidad de Gabriela?"
Paloma no dijo nada.
Al escuchar esto, el brillo en los ojos de Paloma se atenuó por un momento, pero fue algo fugaz.
Ella estaba muy consciente de que no le gustaba Jordan.
Éste tampoco estaba a su altura.
Pero tenía miedo de que decirlo directamente pudiera herir el orgullo de Jordan.
No quería lastimarlo.
Ambos se dirigieron al estacionamiento subterráneo.
Jordan abrió la puerta del coche.
La mirada de Paloma se deslizó inadvertidamente por la mano de Jordan y frunció el ceño levemente: "Jordan, ¿no tenías una quemadura en la muñeca anteriormente?"
Una luz fugaz pasó por los ojos de Jordan: "La eliminé con crema para cicatrices."

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera del Poder
Buen dia, habia entendido que la novela era gratis, gracias 😊...
Buen dia...