Amanda exclamó: "¡¿Cómo es que todavía no han empezado a comer?! ¡Es increíble! ¡Entonces comiencen ya!"
"Sin ustedes aquí y con los problemas sin resolver, ¡cómo íbamos a tener ánimo para comer!"
Amanda le pidió al mayordomo que organizara la cena. A pesar del pequeño contratiempo, el ambiente en la mansión de la familia Lozano seguía siendo muy acogedor.
Los Lozano cenaban en el comedor, mientras los sirvientes comenzaban a murmurar entre ellos.
¿Quién podría haber imaginado que la señora Martín haría algo parecido?
"Conocemos a la gente por fuera, pero no por dentro."
"No es de extrañar que viera a esa Aurora siempre rondando la habitación del señor. Al principio no sabía por qué, ¡pero resulta que tenía intenciones ocultas!"
"De hecho, yo siempre supe que algo andaba mal con la señora Martín. Parecía muy decente, siempre sonriendo a todos, pero detrás de eso mostraba otra cara. La última vez, ¡la vi patear a un gato callejero! Si realmente fuera tan buena persona, ¿haría eso a un animal?"
"¡Dios mío! ¿Cómo puede ser tan cruel esta mujer?"
"¿El gato está bien?"
"..."
En la estación de policía.
Aurora, durante toda su vida, había probado todo tipo de comidas, pero nunca había comido en una estación de policía.
Cada bocado le sabía a cera.
No podía declararse culpable.
No podía confesar.
Si insistía en que no sabía nada sobre el asunto, la policía y la ley no podrían hacerle nada.
Exacto.
No iba a declararse culpable.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera del Poder
Buen dia, habia entendido que la novela era gratis, gracias 😊...
Buen dia...