—Sí, porque al Alfa más famoso le va a importa un bledo hablar conmigo cuando tiene una sala llena de gente que entretener, nuevos miembros de la manada a quienes dar la bienvenida y una hermana recién emparejada. Va a estar ocupado. Y nadie quiere que le pregunten cosas como: "¿A cuánta gente has matado últimamente?" o "¿Tuviste una razón válida? Explícame tu proceso de pensamiento". —Me burlé con todo el sarcasmo que pude—. Soy una humana en una fiesta de bienvenida/compromiso de lobos. No voy a estar en su lista de personas a las que va a dedicar tiempo. Tengo suerte si consigo hablar contigo y con Jer esta noche. Mucha gente querrá felicitarte y halagar lo guapa que eres y lo guapo que es tu compañero —dije con voz burlona, haciendo como si quisiera vomitar.
—Bueno, cuando te ves así de bien, nunca se sabe, siento que mucha gente va a querer hablar contigo. Sobre todo después del entrenamiento de hoy. Tengo la sensación de que vas a ser tú la que esté demasiado ocupada para hablar
Giró la silla donde estaba para mirarme y sus ojos brillaron con la peor mirada de "estoy tramando algo" que había visto en mi vida. Había pasado demasiado tiempo con Danny.
—Ve a vestirte, quiero ver el conjunto completo antes de que lleguen los chicos. —Básicamente me levantó de la silla y me empujó hacia la cama, donde dejó el vestido negro y todos los accesorios. Era increíblemente fuerte para ser tan pequeña.
Me giré, porque entendía lo de la mujer lobo, sin pudor, desnuda frente a todos, pero seguía sin sentirme del todo cómoda siendo yo la que estaba desnuda. Me dijeron que no necesitaba brazier y me dio unas bragas de encaje negro muy específicas. Al menos no era una tanga; prefería ir sin ropa interior que usar hilo dental en el trasero. Puse los ojos en blanco, me las puse y dejé caer la toalla. Luego agarré el vestido y me lo puse.


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