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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1101

—Sí, reconozco que soy un canalla.

Benjamín asintió lentamente. En su mejilla se marcaban con claridad las huellas de cinco dedos.

Su mundo en este momento era un vacío total; solo podía sentir que ella estaba frente a él, con la respiración agitada y las emociones a flor de piel.

Bajó un poco la mirada y habló con un tono tan tranquilo que rozaba la frialdad:

—Hubo un tiempo en el que creí que me veías como a otra persona, y que por eso estabas conmigo. Me negaba a aceptarlo. Luego quisiste divorciarte de mí y pensé, ¿con qué derecho? ¿Por qué puedes quererme cuando te plazca y divorciarte cuando se te antoje? Simplemente no quise darte el gusto.

Josefina se secó las lágrimas y lo interrumpió antes de que pudiera continuar.

—No tienes que decir nada más, sé por qué dices todo esto. ¿No es solo para que acepte firmar el divorcio? Te lo digo de una vez, es imposible. A menos que tus ojos sanen, no aceptaré.

—Jose.

Benjamín la llamó de repente con mucha dulzura.

Ella se quedó paralizada.

Lo miró con los ojos empañados por las lágrimas. Tenía la marca de una bofetada en una mejilla, pero su rostro lucía pálido y demacrado.

Él extendió la mano con la intención de tocarla, pero justo antes de rozarla, la retiró.

Su tono seguía siendo igual de suave.

—Yo tampoco estaba de acuerdo, pensaba que jamás podrías divorciarte de mí en esta vida, pero... ya lo acepté. Ahora el divorcio se ha convertido en algo sumamente fácil.

De inmediato, un mal presentimiento se apoderó del corazón de Josefina.

—¿Qué hiciste?

Su voz incluso se tiñó de un ligero temblor.

—Las actas de divorcio están en mi estudio en este momento. Nosotros... ya no tenemos nada que ver —dijo en voz baja.

Luego, fue como si su respiración se desvaneciera; su mirada se volvió aún más vacía y sin vida, como si acabara de perder el mundo entero.

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