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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1205

En el camino hacia el evento, Ariadna se excusó para ir al baño y aprovechó para hacer una llamada.

Poco después, regresó al lado de Yolanda con una sonrisa plácida, luciendo como si no matara una mosca.

...

Josefina seguía esperando en la sala de descanso. Miraba por la ventana los inmensos jardines, donde los árboles estaban podados a la perfección, sin una sola rama fuera de su sitio.

De pronto, llamaron a la puerta. Al girarse, vio a una empleada con uniforme, quien mantenía la cabeza agachada en señal de sumisión.

—Señorita Josefina, el señorito Eduardo le envía esto. Es para que se lo entregue a la señora Yolanda como regalo de cumpleaños.

La empleada le ofreció una caja finamente envuelta. No dio un solo paso hacia adentro de la habitación; su actitud denotaba que conocía bien su lugar.

—Déjalo ahí, por favor.

Josefina asintió, sin intención de acercarse a tomarlo. En territorio desconocido, la desconfianza era su mejor escudo. Ni siquiera Eduardo gozaba de su plena confianza.

La empleada colocó la elegante caja sobre un mueble y se retiró en silencio.

Josefina observó el paquete un momento, pero no hizo ademán de abrirlo. En cambio, sacó su celular y le escribió a Eduardo.

Josefina: [¿A qué hora piensas venir?]

Los minutos pasaban y no había respuesta. Frunció el ceño. *¿Cómo podía ser tan irresponsable?*

Comenzaba a arrepentirse de haber aceptado la invitación.

¿Qué pasaría si jamás llegaba a verlo y ella terminaba desapareciendo sin dejar rastro en ese lugar?

Se frotó las sienes con desesperación, obligándose a calmarse y alejar esos pensamientos fatalistas.

—Tuve un contratiempo.

Justo en ese instante, la puerta se abrió de par en par y Eduardo entró con expresión de disculpa.

—Perdón, ¿te asusté?

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