—La relación entre ustedes tampoco es la gran cosa —dijo Benjamín fríamente, con una expresión de claro desdén.
—¿Qué quieres decir? —Felipe no captó la indirecta y se rascó la nuca.
Valentín, siempre con una sonrisa, le sirvió de traductor:
—El director Gutiérrez quiere decir que la señora no le contó muchos detalles a usted.
Felipe seguía con cara de confusión total.
—Pues claro que no me iba a contar mucho. ¡Si nosotros casi nunca hablamos!
Valentín mantuvo su sonrisa.
—Por eso el director Gutiérrez dice que su relación con la señora es muy común y corriente.
Felipe se quedó mudo.
Había notado un tono de sarcasmo en eso, ¿o era solo su imaginación?
Abrió su celular para revisar de qué habían hablado, pero se dio cuenta de que la aplicación de mensajería había desaparecido.
Se quedó pasmado, miró a Benjamín y le preguntó:
—Director Gutiérrez, ¿y mi WhatsApp?
Benjamín respondió con indiferencia:
—¿Acaso no te pagué por él?
Felipe no supo qué decir.
Bien, esto significaba que tendría que abrirse una cuenta nueva, ¿verdad?
—Oye, espera un momento. En ese WhatsApp tengo un montón de clientes importantes. Devuélveme la cuenta —dijo Felipe poniéndose de pie.
Pero Benjamín le contestó:
—No voy a leer los mensajes de otras personas. Apresúrate a abrirte una cuenta nueva y sincroniza tus contactos, con eso basta.
Esa actitud dejaba claro que no iba a permitirle ver el celular.
Felipe torció la boca y replicó:
—Lo escondes como si fuera un tesoro, pero ¿acaso no fue igual? Jose tampoco te dijo gran cosa, ¿verdad?
Él también había aprendido a jugar sucio y le soltó el sarcasmo directamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte
Alguna forma de leer gratis?????...