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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 308

La anciana le acarició el cabello suavemente y le respondió de forma pausada:

—Yo ya estaba preparada para esto. Desde que me dijo que quería cuidarme, supe que traía otras intenciones.

Josefina la miró algo confundida.

—Entonces, ¿por qué dejaste que se quedara?

Su abuela suspiró.

—Suena tonto, pero en el fondo quería ver si había algo de cariño real en ella.

Pero, como era de esperarse, el resultado había sido una decepción total.

Josefina volvió a recostarse sobre el brazo de su abuela, sintiendo un nudo en la garganta.

Después de todo, era su hija, la misma que había llevado en su vientre por nueve meses y que había esperado con tanta ilusión.

¿Cómo no le iba a doler que la tratara de esa manera?

Josefina cerró los ojos y dijo con firmeza:

—La voy a obligar a que venga a pedirte perdón.

La abuela solo esbozó una leve sonrisa, sin decir nada más.

***

Al día siguiente.

Josefina había estado ocupada toda la mañana. Pasado el mediodía, recibió una llamada de Andrés.

—Traje a tu mamá para que viera a tu abuela, pero no nos dejan pasar.

—Llego en un rato —respondió ella de forma tajante.

Colgó el teléfono, le avisó a Rodrigo que salía un momento y se dirigió al hospital.

Al llegar a la habitación, vio a Andrés y a Jimena parados en la entrada.

Su mirada se clavó directamente en Jimena.

Habían pasado solo unos días, pero Jimena se veía delgada y demacrada. Ya no quedaba rastro de la mujer elegante y radiante de siempre.

Josefina se acercó con el rostro inexpresivo y le preguntó directamente a Andrés:

—¿Vinieron a pedirle perdón a mi abuela?

Jimena la miró, con los ojos llenos de nerviosismo.

Capítulo 308 1

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