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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 542

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—Benjamín, ¿acaso ya no te importa la vida de tu mujercita?

En cuanto contestaron, Federico soltó la amenaza sin rodeos. —Dile a tus hombres que retrocedan. Si me pasa algo, mis matones asesinarán a Josefina sin dudarlo. Tienen órdenes de terminar este trabajo antes de desaparecer.

La voz de Benjamín sonó gélida al otro lado de la línea. —¿Estás declarándome la guerra?

Federico soltó una carcajada fría. —Tú fuiste el primero en engañarme. Sabías perfectamente que la estaba buscando, la tenías justo a tu lado y me lo ocultaste. Se aliaron para verme la cara de imbécil. ¿Y ahora me culpas por declarar la guerra?

Benjamín respondió con una calma letal: —Bien. Ya que no quieres vivir en paz, a partir de hoy te pasarás la vida escondiéndote como una rata.

Y sin más, colgó.

Federico soltó una maldición por lo bajo e intentó contactar a sus subordinados en el extranjero, solo para descubrir que las líneas de muchos de ellos estaban cortadas.

Sabía que Benjamín tenía poder fuera del país, pero como sus negocios nunca se habían cruzado, no conocía el alcance real de su influencia. Ahora, de golpe, se daba cuenta de que Benjamín era mucho más peligroso de lo que aparentaba.

Definitivamente, había estado ocultando su verdadero poder.

—¿Puedes… puedes prometer que no le harás daño a Josefina?

La voz temblorosa de Silvia lo sacó de sus pensamientos.

Federico bajó la mirada hacia ella, con un destello de genuina curiosidad en sus ojos azules. —¿Por qué? ¿Tan importante es ella para ti?

—Sí —asintió Silvia—. Es mi mejor amiga. No quiero que le pase nada malo.

—Vaya… —Federico la observó, dándose cuenta de que, de repente, tenía demasiadas formas de obligarla a quedarse a su lado.

Levantó la mano para acariciarle la mejilla y murmuró: —Trato hecho. Mientras seas una buena chica, te quedes conmigo y no intentes escapar, no enviaré a nadie a matarla. Pero si te atreves a huir, mi promesa se anula.

El rostro de Silvia perdió el poco color que le quedaba. Asintió, temblando. —Seré obediente.

Capítulo 542 1

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