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La Nueva Reina del Instituto Águila Real romance Capítulo 14

Rosa y Pablo se quedaron atónitos.

Federico se dio la vuelta y, mientras caminaba hacia la puerta, le mostró el café a la chica que lo esperaba.

—Ya tengo.

No llegó a salir del salón. Su comportamiento fue desconcertante.

El resto de la clase se quedó en silencio, con los ojos fijos en Rosa, como si esperaran que le salieran flores de la cabeza.

Pablo, sin saber qué decir para maldecirlo, le dejó los otros dos cafés a Rosa en el pupitre.

—Está loco, no le hagas caso. El mío también es para ti.

Rosa, con una mezcla de sentimientos, le devolvió uno.

—Con uno es suficiente.

En el pasillo, Natalia Roldán se quedó pálida. Dirigió una mirada profunda a Rosa, y con los ojos enrojecidos, se fue corriendo.

Después de ese incidente, Pablo se quedó de mal humor y no se tomó el café que le quedaba.

Al rato, Carolina se acercó.

—Pablo, llegaste tarde en la mañana y no has entregado la tarea.

—Ay, jefa —se quejó Pablo, fingiendo un dolor de cabeza—. Sabes que nunca hago la tarea. ¿Por qué me lo preguntas todos los días?

—Es parte de mi rutina.

—¿Y por qué no le pides la tarea a Rosa?

Carolina lo miró como si fuera un tonto.

—Acaba de llegar, es su primer día.

Pablo le pasó el café.

—Te invito esto, ¡pero déjame en paz por hoy!

—Trato hecho —aceptó Carolina, tomando el café y yéndose sin más.

Pablo, primero sorprendido y luego encantado, le gritó:

—¡Hubieras dicho que querías café! ¡Te compraré uno todos los días si dejas de pedirme la tarea!

Carolina se despidió con un gesto de la mano sin voltear.

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