Entrar Via

La obsesiva persecución de mi frío marido romance Capítulo 479

Pero ese leve movimiento llamó la atención de Valentina.

Sus ojos, que ya habían dejado de derramar lágrimas, de pronto volvieron a cristalizarse. Por instinto se acercó a Cachito. El bebé finalmente había logrado conciliar el sueño, y para no despertarlo, ella se contuvo con todas sus fuerzas para no alzarlo en brazos.

—¿No puedo quedarme un poco más con él? —Miró al médico con desesperación.

Había recuperado a su bebé de milagro, solo quería estar a su lado.

El doctor la miró, visiblemente incómodo.

Era evidente que la respuesta era no.

Antes, cuando el estado de salud de Cachito era relativamente estable, Sebastián solía quedarse aquí noches enteras. Pero ahora la situación había cambiado. Si no le hacían el trasplante de médula lo más pronto posible, su vida corría peligro. Las cosas no eran como antes, y no podían permanecer tanto tiempo en contacto con él.

Valentina bajó la mirada hacia el pequeño, que dormía profundamente boca abajo haciendo un pucherito. Se le llenaron los ojos de lágrimas.

De repente, una mano grande y firme cubrió el dorso de la suya.

Era una mano cálida, con una fina capa de callos en las yemas de los dedos, una mano que ella conocía a la perfección.

Lo miró con el alma hecha pedazos.

Sebastián, por instinto, levantó la mano para secarle las lágrimas, pero el visor transparente de su traje se lo impidió. No podía tocarla.

Reprimió la frustración en su pecho, la miró fijamente y le dijo con paciencia:

—Le dejé tu número al doctor. Te avisará de inmediato si pasa algo. Siempre que su estado lo permita, podrás venir a estar con Cachito.

Pudo ver el desgarro de Valentina al tener que separarse, algo que ya había anticipado.

Por eso no dejó que el médico hablara, sino que decidió explicarlo él mismo:

—Si nos quedamos aquí demasiado tiempo, puede ser perjudicial para él. Además, no has comido nada en los últimos dos días. Cuando despierte, no tendrás la energía ni las fuerzas para cuidarlo como se debe, y ahora te necesita más que nunca.

—Tranquila, él seguirá aquí.

Capítulo 479 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido