[¡Por nada del mundo le digas a Rafael que ella ya estaba embarazada en ese entonces, ni se te ocurra mencionar que te buscó porque necesitaba dinero para el tratamiento de Rafael!]
[¡Y esos cinco millones! ¡Esa estúpida me los dio a mí en cuanto los recibió del viejo Julen Méndez! ¡Vaya manera de dárselas de santa!]
Tan pronto como Isabella lo publicó, los internautas comenzaron a compartirlo y la noticia se viralizó rápidamente.
Guardó el celular y miró a Ivana en silencio.
No iba a perdonar a esa mujer malvada.
Poco después, Ivana recibió una llamada. Se quedó de una pieza. Apresuradamente, buscó la publicación en internet y se llevó el celular al oído para escuchar la grabación. A medida que escuchaba, su rostro se descomponía, mostrando incluso signos de pánico.
Mientras escuchaba, miraba a la persona en la cama de cuidados intensivos. La dueña de la cuenta estaba inconsciente. Entonces, ¿quién había publicado esa grabación?
Perdió la compostura. Corrió a la escalera de servicio más cercana y llamó a David.
—¡Te secuestraron!
—¿Por qué no me lo dijiste?
—¿Dices que fue una mujer la que contrató a Luciano? ¿Y que te preguntó sobre Aurora?
—¡No puede ser la hija de Aurora! ¡No tiene esa clase de poder!
—¿Pero quién más podría ser?
Cuando Ivana salió de la escalera, volvió a mirar a Matilde en la cama del hospital. Su expresión era una mezcla de confusión, pánico e incluso miedo.
Se dio cuenta de que esa mujer no era la hija de Aurora. Entonces, ¿quién era la verdadera hija de Aurora?
En ese momento, el celular de Rafael también sonó. Alguien le había avisado sobre la grabación. La buscó en internet y, mientras la escuchaba, su rostro se transformó. Cuando terminó, se giró y fulminó a Ivana con la mirada.
Ivana ya estaba preparada para esto. Con una expresión fría, dijo:
A Isabella le pareció bien. Ambos necesitaban tiempo para calmarse y pensar en cómo manejarían su situación de ahora en adelante. Además, ella tenía que lidiar con Ivana.
Un día, Rafael la llamó. Le dijo que había decidido seguir adelante con la exposición de Aurora, por lo que no podría devolverle el cuadro por el momento.
Cuando la noticia de que Rafael organizaría la exposición de Aurora se hizo viral, alguien publicó una acusación: una de las pinturas de Aurora era un plagio de una obra de un artista famoso.
El debate público se encendió de nuevo. Isabella buscó el tema en internet y vio que la persona había publicado una comparación de ambas pinturas.
Isabella frunció el ceño al instante. El parecido era innegable, demasiado evidente.
Los internautas estuvieron de acuerdo, y pronto el hashtag #AuroraPlagiadora se convirtió en tendencia.
Isabella necesitaba averiguar qué estaba pasando. Estaba a punto de llamar a Rafael para sugerirle que pospusiera la exposición cuando él mismo hizo una declaración pública.
[Confío en Aurora. La exposición se llevará a cabo según lo planeado. Espero que todos asistan con una mente abierta y disfruten del arte.]

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...