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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 560

Pero al instante siguiente, Facundo la empujó al abismo.

Isabella estaba cada vez más angustiada. En cuanto Floriana entró, llamó a Ignacio para que viniera. Ignacio llegó, pero Facundo había dado orden a sus guardaespaldas de no dejarlo pasar, así que tampoco pudo hacer nada.

Ignacio suspiró pesadamente. —De nosotros, Facundo es el que tiene el peor carácter. No escucha a nadie, ni a sus padres. Pero si Jairo habla, a él sí lo escucha.

Isabella no lo dudó y llamó a Jairo de inmediato, pero la tenía bloqueada.

Sin otra opción, le pidió a Ignacio que llamara. Aunque Jairo contestó, se negó a ayudar.

Ignacio se encogió de hombros. —Dice que es un asunto personal de Facundo y que no es conveniente intervenir.

—¡Pero hay vidas en juego!

—Tampoco exageres, Facundo tiene mal genio, pero no llegaría a matar a nadie.

—¡No, tengo que hacer algo!

Isabella le dio vueltas al asunto. La única persona capaz de detener a Facundo era Jairo. Si él ayudaba, Floriana y Rayan se salvarían.

Pero Jairo no quería ayudar…

Se le ocurrió una idea, ¡aunque no sabía si funcionaría!

Pero no había tiempo, tenía que arriesgarse.

Decidida, miró a su alrededor, fijó la vista en una pared, apretó los dientes y se estrelló contra ella.

Ignacio vio a Isabella estamparse contra el muro de la nada, sorprendido y confundido. Luego la vio regresar tambaleándose y deslizarse hasta el suelo. Corrió a verla y notó que se había roto la frente; la sangre brotaba a borbotones.

—Tú… ¿qué haces?

¿Se volvió loca?

Isabella respiró hondo. —Llama a Jairo otra vez.

—¿Eh?

—Dile que si no ayuda… me… ¡me voy a desangrar hasta morir!

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