—Sígueme.
La mujer tenía una mirada astuta mientras caminaba hacia una habitación interior.
Floriana ya había llegado hasta ahí, así que no tenía sentido acobardarse ahora. Siguió a la mujer al interior. Apenas entró, el olor a tabaco y alcohol la golpeó, obligándola a retroceder un paso jalando a su hija.
El cuarto estaba oscuro, pero la mujer encendió la luz. A través de las capas de humo, Floriana distinguió a Víctor durmiendo en el sofá en una postura sumamente incómoda.
A su alrededor había varios hombres, cada uno abrazando a una mujer, fumando, bebiendo y jugueteando con sus acompañantes.
Y en medio de ese ambiente, Víctor estaba profundamente dormido.
La mujer se acercó y le dio una patada a Víctor, gritando:
—¡Cabrón, te traje aquí para divertirte, no para que te duermas!
Víctor ni siquiera abrió los ojos, solo cambió de postura.
—Me muero de sueño, ¡no me jodas!
—¡Si quieres dormir, vete a tu casa!
—¡No voy!
—¿Acaso tu mujer te corrió de la casa?
Víctor resopló, sin responder, pero frunció el ceño con una expresión de total irritación.
—¡Inútil!
La mujer soltó el insulto y se sentó junto a Víctor. Al ver que ella se sentaba, un hombre al otro lado soltó a la chica que abrazaba y se giró para coquetear con ella; en un instante, ya estaban abrazados.
Floriana se quedó de una pieza; esa tal Martina sí que era desinhibida.
—Mamá, ¿ese es el señor Crespo? —preguntó Carlota señalando al hombre dormido en el sofá.
Floriana soltó un bufido.
—Eso no es gente, es un perro.
Carlota abrió mucho los ojos y miró de nuevo.
—¡De verdad es el señor Crespo!
La niña gritó hacia el interior con todas sus fuerzas. Su voz, tierna y clara, pareció limpiar la atmósfera viciada de la habitación. Todos voltearon a verla, incluido Víctor, que despertó de golpe.
Al ver a Carlota, Víctor se levantó de un salto y corrió hacia la puerta.
Cuando vio que era Floriana quien la traía, Víctor no pudo evitar rugir:


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...