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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 149

—Lo encontré tirado allá abajo... Ya no aguanto a llevarlo más...

Apenas pronunció esas palabras y volvió a jadear, completamente sin fuerzas.

Lorena frunció el ceño y volteó a mirar hacia el bosque.

De día se había fijado bien en el área, y el fondo del cerro quedaba bastante lejos de ahí.

¿Cómo era posible que una mocosa flacucha hubiera subido a un niño hasta ese punto?

Mientras Lorena seguía procesando el impacto, la niña recuperó un poco el aliento y continuó:

—Te lo juro que ya no puedo más, mira allá.

La niña apuntó hacia un claro:

—Ese debe ser el campamento, ¿podrías hacer el favor de ir por algún adulto? Sé que hay paramédicos allá. Diles que tiene una herida en la espalda, yo le paré el sangrado, pero me caí un par de veces trayéndolo para acá. Así que seguro se lastimó más, diles que traigan una camilla por favor.

Lorena asintió distraída mientras se ponía en cuclillas para observar al chico de cerca.

Cuando le vio la cara, casi se va de espaldas.

Se talló los ojos un par de veces y, con la escasa luz de la noche, lo confirmó.

¡Ese chavo malherido era el geniecillo más popular del prestigioso colegio privado al que asistía, Valerio!

Lorena se tapó la boca con las manos para ahogar un grito de asombro.

—¿Sí puedes ir? Ya no puedo dar ni un paso más, de verdad te encargo mucho que vayas.

—Sale... ahorita... ahorita mismo voy.

Lorena no dejaba de asentir, se puso de pie y enfiló hacia el campamento.

Mientras se alejaba, miraba de reojo; Valerio estaba con la cabeza ladeada, completamente noqueado.

Aunque iba corriendo con el corazón latiéndole a mil por hora, a su corta edad ya tenía la malicia suficiente para empezar a armar un plan en su cabeza.

Al llegar al campamento, ni peló a los profesores y guías que estaban frenéticos buscándola.

Se tiró al suelo varias veces a propósito para dejarse las rodillas y los codos bien raspados.

Nadie le pidió explicaciones, todo el mundo dio por hecho que había arriesgado el físico para salvarle la vida a Valerio.

El colegio la llenó de reconocimientos y halagos por la hazaña.

Los negocios de su familia, que ya de por sí eran jugosos, despuntaron hasta las nubes gracias al padrinazgo de la familia Ramírez.

Resumiendo: a partir de aquel día, Lorena se volvió la chica de moda, el centro de envidias de todo el colegio.

Y conforme pasaron los años, se grabó una meta en la mente.

Iba a casarse con Valerio a como diera lugar.

***

El engaño había perdurado todo ese tiempo.

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