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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 60

Después de volver de la clínica, Erika pasó varios días guardando reposo en el departamento de Martina.

Optó por no contarle a Adrián ni a su amiga nada de lo que había ocurrido allí.

Usó la excusa de sentirse indispuesta para posponer su encuentro con el contacto del estudio fotográfico.

Cuando finalmente se sintió más estable anímicamente y se quedó sin excusas ante la insistencia de sus amigos, se presentó directamente en el negocio de Adrián: Estudio Lumina.

Esa misma mañana, apenas terminaba de instalarse en su nuevo escritorio, escuchó a alguien comentar muy animado:

—¡Ni se imaginan la buena nueva! Vanesa Gutiérrez acaba de cerrarnos un trato con Grupo Ramírez. Es para el lanzamiento de la nueva línea de bolsos de una de sus empresas filiales. ¡Y pensar que Estudio Blanco ya se sentía con el contrato asegurado! La verdad, mis respetos para Vanesa, es muy buena en esto.

¿Grupo Ramírez? ¿Por qué tenía que encontrarse con ese nombre en todas partes?

Aunque, tratándose de un contrato de una simple empresa filial, estaba segura de que el presidente corporativo no iba a meter las manos en un proyecto tan pequeño.

Por otro lado, Erika no dejaba de darle vueltas al nombre de Vanesa. Le sonaba demasiado familiar, pero barrió con la mirada toda la oficina y no encontró ningún rostro conocido.

Se inclinó hacia la chica del escritorio de al lado y le preguntó en voz baja:

—Disculpa, ¿Vanesa es fotógrafa senior aquí?

La joven, que parecía tener muy pocas ganas de platicar, apenas la volteó a ver de reojo y asintió secamente sin pronunciar palabra.

En eso, la persona que había soltado el rumor volvió a la carga:

—Vanesa comentó que esta campaña va a estar pesada y que necesita gente. Dijo que estaba dispuesta a llevar principiantes. ¡A ver, ustedes los nuevos, vayan a buscarla!

Erika vio que varios se levantaban de sus lugares. Al principio pensó en seguirlos, pero al recordar que el cliente era Grupo Ramírez, decidió hacerse de la vista gorda.

Además, para tomar fotos comerciales de bolsos se requerían tanto los productos como las modelos, algo que ella no dominaba. Y si iba como principiante, lo más probable era que la pusieran de asistente a hacer el trabajo duro.

Estaba sumida en sus pensamientos cuando Luciano se acercó a su mesa y le dejó un fólder enfrente.

—Eri, hazte cargo de esto. Tienes el estudio número tres. Solo necesito que saques el material en tres días.

—Entendido, jefe.

Capítulo 60 1

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