Al escuchar esto, los ojos de Martina brillaron de emoción. Le dio una palmada en el hombro a Erika y dijo con un entusiasmo desbordante:
—¡Así se habla, Eri! Olvídate de los hombres, que no te quiten el sueño. Te ha costado mucho llegar a donde estás; ahora mismo, tu carrera es lo más importante de todo. Si me preguntas a mí, deberías revelar tu identidad como 'Luz' de una buena vez, aprovechar la ola de popularidad y conseguir un montón de contratos.
Al terminar, Martina levantó la barbilla con total confianza.
Erika, al oír sus palabras, tiró de ella y la alejó de la multitud hacia un rincón oscuro y apartado.
Tras dudar un momento, habló en voz baja:
—Marti, tengo que contarte algo.
Martina notó la seriedad en el rostro de Erika y preguntó preocupada:
—¿Qué pasó? ¿Por qué tan seria?
Erika procedió a explicarle detalladamente lo que había sucedido con Chlóe y su firme decisión de abandonar "Tiempo Efímero".
—Marti... —Erika frunció el ceño, mirando a su amiga con evidente confusión, y continuó—: Ya tenía pensado irme, así que eso no me molesta tanto, pero...
Suspiró, con la mirada ensombrecida y los labios apretados, agregando con un tono de tristeza:
—Me duele un poco. Analízalo tú, ¿por qué Chlóe cambió de repente? El día que se fue al extranjero, fuimos al aeropuerto a despedirla y todo estaba perfecto, ¿no?
Martina se quedó en silencio un buen rato antes de responder:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón