Erika intentó calmarse y preguntó con evidente preocupación.
—Supongo que mis padres ya se enteraron. ¿Cómo están ellos?
Leonardo le dio unas suaves palmadas en el hombro para darle fuerzas.
—No te preocupes por ellos. Antes de venir, hablé con ellos y les expliqué la situación. Nuestro padre ya puso a su gente a investigar por su cuenta.
Apenas terminó de hablar, el teléfono de Erika empezó a sonar sin parar. Primero fue Martina, luego Adrián, después Ricardo, Amelia y, finalmente, Catalina.
Prácticamente todos sus allegados debieron haber visto la noticia antes de irse a dormir y llamaban desesperados para asegurarse de que estuviera bien.
Al igual que Leonardo, todos le insistieron en que no saliera de su casa y prometieron ir al día siguiente a llevarle despensa y lo que necesitara.
Después de colgar la última llamada, Erika se acurrucó en el sofá, completamente exhausta. Leonardo fue a la cocina y le preparó algo caliente para que se relajara.
Se sentó a su lado y, tras dudarlo un momento, no pudo evitar preguntar.
—¿Valerio te llamó?
—No —respondió Erika con un tono monótono.
Si a él le importaba o no, ya no tenía relevancia. Le bastaba con saber que sus verdaderos amigos sí estaban ahí para ella.
Estaba claro que las palabras que ella le dijo aquella noche junto al lago finalmente habían surtido efecto.
Desde ese momento, él no la había vuelto a llamar, no le había enviado ni un solo mensaje y mucho menos había intentado buscarla en el estudio.
Leonardo notó la ausencia de emoción en su voz, pero intentó justificarlo de todos modos.
—Debe estar saturado de trabajo. Además, ya sabes que no usa redes sociales. Probablemente ni siquiera se ha enterado.
—Leonardo, de verdad que no me importa —Erika cortó el tema con frialdad y cambió de conversación—. Haré lo que me pides. Me quedaré en casa con los niños. Mañana le diré a Amelia que tenga una videollamada con los empleados para avisarles que cerraremos el estudio por unos días. Leí en los comentarios que mucha gente envidiosa estaba incitando a ir a hacer destrozos al Estudio Prisma y no quiero que lastimen a nadie de mi equipo.


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