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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 87

Pero ahora, ella ya no era la misma Erika de antes.

Ya no quería verlo, y mucho menos someter a sus bebés a ese olor.

El silencio volvió a reinar por un momento, hasta que Erika repitió:

—¿Se le ofrece algo más?

Su tono rebosaba distancia e indiferencia, dejando clarísimo que no tenía ni la más mínima intención de platicar con él.

Valerio guardó el cigarro lentamente, la miró con los ojos apagados y, tras mover los labios un par de veces, logró articular:

—¿Alguna vez me amaste?

Erika se quedó en silencio, sin saber qué responder. Aquella pregunta la desconcertó; no entendía por qué le salía con eso ahora.

Creía recordar que ya se lo había preguntado antes, pero ese tipo de preguntas ya no le provocaban nada.

Con la voz completamente plana, Erika respondió:

—No.

Sin molestarse en mirar su reacción y sin esperar a que contestara, soltó de golpe:

—Eres capaz de matar a tus propios hijos. ¿De verdad crees que alguien como tú tiene el derecho de hablar de amor?

Esas palabras hicieron que Valerio levantara la cabeza de golpe. La sujetó de los hombros al instante, con las manos casi temblorosas:

—¡Erika! ¿Qué acabas de decir? ¿Mis hijos?

Sin embargo, apenas soltó la pregunta, comenzó a reírse poco a poco.

Era una risa que ponía la piel de gallina.

—¿Mis hijos? Erika, ¿cómo te atreves a decir eso sin ponerte una mano en el corazón? ¿Acaso yo me he acostado contigo? ¿Acaso he visto las curvas de tu cuerpo o sé si tu piel es tan suave y blanca como tu cara?

Escuchar semejante barbaridad la dejó petrificada.

Por no hablar de la mirada lasciva con la que él le recorrió el cuerpo mientras hablaba.

¡No lo podía creer! ¡Era imposible que no recordara lo de aquella noche!

Por muy borracho que hubiera estado, no estaba al punto de quedarse inconsciente y sin poder moverse. No había perdido el conocimiento por completo.

Y, para colmo, habían hecho todo lo que tenían que hacer. Como hombre, su cuerpo había reaccionado; ¿cómo no iba a acordarse?

¡Estaba claro que solo se hacía el tonto!

Capítulo 87 1

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