—Entonces yo te acompaño —soltó Estrella sin pensarlo dos veces.
—Mejor quédate con Ismael, ¿sí? Aprovecha que vinieron hasta acá. Mis hermanos me cuidan —insistió Vanesa.
Estrella apretó los labios, desconfiando de esos dos, pero ante tanta insistencia de Vanesa, terminó por ceder.
Solo hasta que vio a los tres subirse al carro, Estrella e Ismael regresaron a la academia.
—Vámonos, acabo de ver que Claudio ya entró —comentó Ismael, sabiendo que Estrella no iba a estar tranquila hasta ver a Jacinta en ese estado lamentable.
—¿Claudio también vino? —preguntó Estrella mientras los dos se encaminaban hacia el gimnasio.
—Seguro fue David quien lo llamó. Justo ahora la familia Montemayor quiere abrir un nuevo negocio, y están en tratos con Grupo Lobos. Si Jacinta se puso a molestar a David en este momento, se puso la soga al cuello solita.
David había logrado expandir Grupo Lobos en solo dos años, así que estaba claro que no era alguien fácil de manejar. Algunos se creían el cuento por cómo se comportaba con Vanesa, como si fuera un perrito inofensivo, pero si olvidaban que en realidad era un lobo, terminarían devorados hasta los huesos.
A medio camino, en vez de encontrar a David, vieron a Claudio, que iba escoltado por un guardaespaldas y cargaba en brazos a Jacinta, quien se veía agotada y débil.
—Claudio, ¿te parece si hablo un momento con Jacinta? —preguntó Estrella.
Claudio conocía a Estrella de las veces que había ido a la casa de los Montemayor y sabía de su amistad con Vanesa.
—Por supuesto, señorita Olivera —contestó Claudio, haciendo una seña al guardaespaldas, quien se adelantó unos pasos.
Estrella no se anduvo con rodeos. Le sujetó a Jacinta la cara, examinándola de un lado al otro, como si evaluara el daño y quedara satisfecha de verla tan maltrecha.
Jacinta la miró de reojo, con miedo en los ojos, pero demasiado débil para resistirse. Solo se dejó hacer.
—Jacinta, deberías dar gracias de que soy yo la que está aquí y no Sabrina —le soltó Estrella, dándole palmadas en la mejilla, con un tono de voz casi lastimoso.

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