Entrar Via

La Rosa Negra: El Regreso de la Hija Traicionada romance Capítulo 34

Los candelabros de cristal destellaban con una luz de ensueño, iluminando a los invitados que vestían de gala, mientras las copas chocaban en medio de una charla superficial.

La élite de Valle Plateado estaba reunida en el salón, y el aire olía a champán y a hipocresía.

Luna Quiroz era, sin duda, la figura que más llamaba la atención.

Llevaba un vestido de diseñador de la última colección y un maquillaje perfecto. Parecía una rosa cultivada en invernadero: hermosa, frágil y desprendiendo, casi a la fuerza, el aura de la 'protagonista' del evento.

Mientras murmuraba con sus dos mejores amigas, la soberbia se asomaba en cada uno de sus gestos.

—Luna, cuéntanos... —preguntó en voz baja Lucía Leyva, vestida con un vestido blanco que la hacía parecer inocente, pero sin poder ocultar el morbo y el desdén—. Esa que acaba de salir de la cárcel... ¿de verdad es tu hermana mayor biológica?

La palabra 'biológica' sonó cargada de burla.

Luna de inmediato se llevó un dedo a los labios y miró a todos lados, bajando la voz.

—¡Shhh! Lucía, con que nosotras lo sepamos basta.

Enseguida cambió su expresión por una de preocupación, fingiendo lástima a la perfección.

—Desde que mi hermana regresó, su carácter está muy agresivo... El accidente que causó fue terrible, y mis padres, con todo el dolor de su corazón, dejaron que pasara estos cuatro años ahí dentro para que aprendiera la lección.

—Ja —soltó Valeria Lira, agitando su copa de vino tinto. Su ajustado vestido rojo hacía juego con la burla en su rostro—. ¡Aunque a la mona la vistan de seda, mona se queda! ¿Qué va a saber de modales alguien tan ordinaria? ¿Acaba de salir de la cárcel? ¡Se lo tiene bien merecido!

—¡Valeria tiene toda la razón! —apoyó Lucía, mirando a Luna con pura devoción—. ¡Tú eres la verdadera señorita de la alta sociedad! Tantos años de educación exquisita en la familia Quiroz no se comparan con alguien que creció en la calle. ¿Qué importa si es de sangre? ¡La clase no se hereda, se aprende!

Los halagos de sus amigas eran pura miel para los oídos de Luna, quien se sentía triunfante por dentro. Sin embargo, mantuvo su máscara de bondad.

—Ay, no hablen así de mi hermana. Ese lugar... me han dicho que es espantoso. Sobre todo porque algunos guardias abusan de las mujeres que están ahí...

Dejó la frase en el aire, abriendo la puerta a las especulaciones más turbias.

Lucía y Valeria cruzaron de inmediato una mirada llena de asco.

*¿Mila Quiroz?*

*¡No es más que una cualquiera manchada de porquería!*

—Oye, Luna —cambió de tema Lucía, con un tono juguetón—. ¿Cuándo van a hacer oficial tu compromiso con Don Nuno?

Una chispa de inseguridad brilló en los ojos de Luna, pero su sonrisa se mantuvo intacta.

—Pronto.

—¡Es más que obvio! —se adelantó Valeria, levantando la barbilla con superioridad, creyéndose la dueña de la verdad—. Miren nada más esta fiesta, ¡tiraron la casa por la ventana!

Capítulo 34 1

Capítulo 34 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Rosa Negra: El Regreso de la Hija Traicionada