Héctor apenas la miró un instante antes de apartar la vista con indiferencia.
Ante aquella frialdad, Adriana apretó los labios y cerró los dedos involuntariamente.
—Héctor, de verdad lo siento. Quiero pedirte un favor.
Héctor no respondió.
El chofer se acercó y extendió un brazo para impedirle el paso.
—Señorita, por favor, apártese.
Adriana se negó a rendirse y suplicó con evidente ansiedad:
—Héctor, alguien me está siguiendo...
El chofer cerró directamente la puerta del carro.
—Señorita, si no se aparta, voy a llamar a seguridad.
Adriana se quedó mirando la puerta cerrada y ya no intentó acercarse.
Al ver que había dejado de bloquearles el paso, el chofer volvió de inmediato al carro.
Adriana permaneció en el mismo lugar, entrecerrando los ojos mientras observaba cómo el vehículo se alejaba poco a poco.
***
Esa tarde, Julieta tuvo una reunión con una de las empresas colaboradoras.
La representante de la otra compañía era precisamente Teresa.
Había renunciado a Grupo Central para incorporarse a esa nueva empresa, donde ahora ocupaba el cargo de directora del proyecto.
Tan solo el día anterior, Teresa había ido personalmente a la empresa para llevarle el almuerzo a Carlos, aunque él no le permitió entrar.
Sus intenciones no podían ser más evidentes: claramente estaba intentando conquistar a Carlos.
Lo que más sorprendió a Julieta fue que Irene le contara que los padres de Carlos ya conocían a Teresa e incluso habían cenado juntos.
Alfredo, en particular, estaba muy satisfecho con ella.
Consideraba que, tanto por su familia como por sus capacidades, era una excelente pareja para Carlos.
Irene estaba furiosa por aquello.
—No sé quién se la presentó a mis papás. Están encantados con ella. Mi mamá incluso me pidió que conviviera más con Teresa.
Julieta recordó la llamada que Carlos había recibido de Soledad aquel día.
Probablemente habían hablado precisamente de eso.
Teresa sabía perfectamente cómo mostrar su mejor cara ante los demás.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....