Entrar Via

La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1139

El trayecto del aeropuerto al Hotel Termas de la Aurora tomaba alrededor de media hora.

Cuando Carlos volvió al piso de las habitaciones, Julieta estaba frente al ventanal, mirando hacia fuera.

—¿Habrá aurora otra vez esta noche?

Él se acercó.

—Por cómo está el cielo, quizá sí. Pero, aunque no la veamos, el viaje ya valió la pena.

Julieta asintió y preguntó:

—¿Quién es Braulio? Me dio la impresión de que me conocía.

—Un directivo de una empresa con la que colaboramos. Antes trabajabas en la misma empresa que él.

—Ya entiendo.

Permanecieron juntos un rato más antes de que Julieta regresara a su habitación para arreglarse.

Cuando terminó, se sentó en el sofá y revisó las fotografías de los últimos dos días.

Después tomó el folleto de viaje que estaba junto a la cama.

Todavía había muchos lugares que quería conocer, pero ya no les quedaba tiempo.

Pasado mañana tendrían que volver al país.

Además, con el embarazo no podía alejarse demasiado. Tendría que dejarlo para otra ocasión.

Entonces llamaron a la puerta.

Julieta fue a abrir y Carlos le dijo:

—La aurora apareció otra vez. Es muy raro poder verla dos noches seguidas.

Como tenía las cortinas cerradas, ella no se había dado cuenta.

—Voy enseguida.

Regresó a ponerse el abrigo.

Esta vez no tuvieron que salir del hotel: desde allí podían verla.

Contempló el cielo resplandeciente.

—Vinimos en el momento perfecto. No siempre se tiene tanta suerte.

—Sí. Tal vez no volvamos a tener una oportunidad como esta.

Julieta giró hacia él.

Carlos apartó los ojos del cielo y preguntó con suavidad:

—¿Qué pasa?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)