Efraín dijo:
—De verdad, de tu boca nunca sale nada agradable. Menos mal que no tengo ganas de discutir contigo.
Héctor lo miró, pidió dos platillos y le devolvió el celular.
Efraín lo tomó y preguntó:
—¿Hoy discutiste con Julieta?
Héctor permaneció con el rostro sombrío y no respondió.
Efraín continuó:
—Ya ni sé qué decirte. Últimamente estás actuando sin pensar. Cada vez que se trata de Julieta, tus emociones terminan controlándote. Eso demuestra que de verdad te importa.
Al escuchar esas palabras, la expresión de Héctor cambió y miró a Efraín.
Efraín siguió:
—¿Qué pasa? ¿Todavía quieres negarlo?
Héctor tomó el vaso de agua, pero no bebió.
Después lo dejó nuevamente sobre la mesa y desvió la mirada.
Efraín se recargó en la silla y lo observó.
—Nunca imaginé que llegarías a estar así. Ahora mismo no tienes derecho a enojarte con Julieta. Tú sabes perfectamente lo que has hecho. Incluso tuviste un escándalo con Adriana. Aunque Julieta realmente eligiera a Carlos, no eres nadie para reclamarle.
Héctor volvió la mirada hacia él.
—¿Viniste a darme una lección?
—¿Crees que tengo tanto tiempo libre? ¿Que voy a dejar de estar con mi familia por la noche y salir a acompañarte, un hombre recién divorciado, solo para regañarte?
Héctor lo miró con el rostro serio.
Era evidente que no le gustaba nada la forma en que Efraín se había referido a él.
Efraín suspiró con impotencia y habló con seriedad:
—Si realmente quieres estar con ella, deja de hacer cosas que solo consiguen alejarla más de ti. Si quieres recibir cierto tipo de amor, primero piensa qué le has dado tú a la otra persona, en lugar de solo exigir. Además, su estado actual es claramente mucho peor que antes.
—Cuando una persona queda completamente herida por dentro, es muy difícil recuperar esa confianza. En el pasado, Julieta soportó muchas injusticias por tu culpa y por culpa de la familia Gómez. Aun así, estuvo dispuesta a asistir al funeral de don Gómez. No hagas algo de lo que después puedas arrepentirte.
Héctor permaneció en silencio y no volvió a decir nada.
Hasta que los meseros llevaron la comida.
Después de terminar de comer, Efraín dijo:


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....