Capítulo 146 Carlos no dijo nada más.
—Está bien.
Después de colgar, Julieta miró a Sergio:
—Llévame a casa.
Sergio respondió:
—Ya que estamos por aquí, demos una vuelta antes de regresar.
*** Cuando Carlos se disponía a irse, se encontró con un grupo de personas que caminaban hacia adelante.
Héctor llevaba a Sofía en brazos. Celeste y Adriana caminaban a su lado, conversando y riendo.
La escena realmente parecía la de una familia feliz.
Carlos más o menos entendió lo que estaba pasando.
Adriana también lo vio y se quedó un momento sorprendida.
Carlos seguía siendo tan atractivo como siempre.
Carlos apartó la mirada con naturalidad y se dio la vuelta para salir.
Héctor observó su figura alejarse.
El carro ya estaba afuera esperando.
Héctor primero acomodó a Sofía en su asiento y le abrochó el cinturón de seguridad.
Luego se volvió hacia Adriana y le dijo con voz suave:
—Primero llevaré a Sofía a casa. Ten cuidado al regresar.
En los ojos de Adriana apareció una sombra de tristeza. Lo miró con un gesto de agravio.
Desde que Sofía estaba con ellos, Héctor ni siquiera tenía tiempo para llevarla a casa.
Las frustraciones y el dolor que sentía ya no podía expresarlos como antes.
Celeste se acercó:
—Héctor, yo puedo cuidar de Sofía. Mejor lleva a Adriana a su casa.
Héctor miró a Adriana y estaba a punto de asentir cuando Sofía lo llamó de repente:
—Papá.
Héctor le acarició la cabeza:
Sofía agarró la cobija con ambas manos y dijo con expresión triste:
—Si te casas con Adriana, ¿qué pasará con mi mamá? ¿Significa que nunca volveré a tener mamá?
Héctor dejó el libro que tenía en la mano sobre el buró y comenzó a darle palmaditas suaves para consolarla.
—No pienses cosas así. Yo siempre estaré contigo.
Sofía lo miró con los ojos enrojecidos:
—Eres tan bueno con Adriana y ella siempre está contigo... ¿será que trataste mal a mamá y por eso ella ya no está contigo?
Sofía siempre había sido más sensible e inteligente que otros niños de su edad.
A medida que crecía, también comenzaba a entender más cosas.
Al escuchar sus palabras, la mano de Héctor se detuvo un momento.
Después de mucho rato de consolarla, finalmente logró que se durmiera.
Al ver las lágrimas en las comisuras de sus ojos, las limpió con cuidado.
La vez anterior que Sofía enfermó solo había preguntado por su mamá, pero nunca había estado tan alterada como esa noche.
Héctor le acomodó la cobija y salió del dormitorio con pasos silenciosos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....