Capítulo 284 Al escuchar eso, el ambiente se tensó por un instante.
Héctor no respondió a doña lbarra.
Doña Gómez intervino:
—Héctor no es tan prudente ni considerado como Efraín. Pero ahora que es padre, poco a poco entenderá muchas cosas.
Doña Ibarra no insistió.
Después de todo, los asuntos sentimentales de Héctor no eran algo en lo que pudieran intervenir demasiado.
Efraín le dio una palmada en el hombro.
—Ven, vamos a platicar.
Arriba, Julieta siguió a don Elías hasta el estudio.
—Esta es la primera vez que vienes formalmente a una cena familiar —comentó él.
Julieta se sentó en el sofá y sonrió levemente.
—Yo sigo siendo prácticamente una extraña aquí.
—¿Aún no te has presentado ante Sofía como su madre?
Había querido decir algo durante la cena, pero al escuchar cómo Sofía la llamaba, decidió no intervenir.
No podía tomar esa decisión por ella.
Julieta apretó los dedos y bajó la mirada.
—Aún no es el momento.
—¿Piensas esperar hasta después del divorcio?
Julieta asintió.
—¿Y has pensado qué pasará con Sofía después?
El corazón de Julieta se tensó. Bajó la cabeza, sin saber qué responder.
No era que no lo hubiera pensado... era que no se atrevía a hacerlo.
Solo tenía claro que ya no podía seguir con Héctor.
Lo suyo había sido un error: dos vidas equivocadas que se cruzaron, una hija nacida de ese error... y ahora, una deuda que parecía durar toda la vida.
Don Elías la observó en silencio y suspiró con resignación.
—Héctor no está a tu altura.
Julieta no pudo evitar esbozar una sonrisa.
Don Elías no insistió más y cambió el tema hacia su trabajo.
Después de un rato, ambos bajaron.
Julieta se disponía a irse. Don Elías ordenó que prepararan el carro.
En la sala reinaba el silencio.
Todos observaban a esa madre y esa hija, tan unidas... y, al mismo tiempo, tan separadas.
Todos sabían quién era ella para Sofía... excepto la propia Sofía.
La niña solo sabía que le gustaba Bianca, que quería estar con ella, comer con ella, dormir con ella... que quería que fuera su mamá.
Julieta tardó un rato en convencerla, hasta que Sofía finalmente asintió.
Julieta se despidió únicamente de la familia Ibarra y se fue con Sergio.
Los ojos de Sofía estaban enrojecidos.
Héctor la cargó.
Ella se recostó en su hombro, en silencio.
La niña alegre de hace un momento se había convertido en una pequeña triste.
Don Elías no pudo evitar lanzarle una mirada de reproche a Héctor.
Doña Gómez tampoco dijo nada.
Al ver a Sofía así, también le dolía.
Pero aun así... en el fondo, seguía insatisfecha con la actitud de Julieta.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....