Capítulo 302 Irene era la hermana de Carlos.
Incluso siendo una mujer divorciada con una hija, en su opinión, su propio hijo era quien no estaba a la altura.
Ahora, por fin, habia dejado de preocuparse por la vida sentimental de Rafael.
Irene le pidió a Jimena que se probara la ropа у saliera a enseñársela.
Jimena, sin más remedio, fue a cambiarse.
Habían comprado tres vestidos y dos abrigos a juego. Todo le quedaba perfecto.
Mauricio bajó las escaleras.
-A ver, dime si Jimena no se ve hermosa -dijo Irene de inmediato.
Mauricio la miró y no escatimó en elngios.
Sofía y Camila también se sumaron, y Jimena terminó con las mejillas sonrojadas.
El ambientè en la sala se volvió cálido y armonioso.
Al rato, Julieta e Irene llevaron a las niñas a bañarse y prepararlas para dormir.
Esa noche dormirfan juntas.
Cuando por fin lograron que Camila y Sofía se durmieran, Julieta e Irene se recostaron en la cama.
Entonces Irene dijo:
-Rafael y los demás aún no regresan...¿quieres que les llamemos para ver cómo van las cosas?
-Sergio ya me llamó. Están en Puerto Dorado - respondió Julieta.
Irene se sorprendió.
-¿Qué hacen en Puerto Dorado?
-Óscar está allá. Habrá que esperara que regresen para saber qué pasó.
Irene suspiró.
-Ojalá todo salga bien.
Pero esa noche, Julieta no pudo dormir bien.
Las palabras de Héctor no dejaban de darle vueltas en la cabeza.
Sentía como si una piedra enorme le oprimiera el pecho, casi sin dejarla respirar.
De pronto, Sofía se destapó.
Julieta extendió la mano y volvió a cubrirla.
Al verla tan tranquila y dócil, su ánimo se calmó un poco.
Al día siguiente, Julieta e Irene no salieron con las niñas. Se quedaron en casa.

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