Héctor permaneció largo rato contemplando el expediente que tenía entre las manos. Después lo guardó en un cajón.
Julieta regresó a Costa Dorada para preparar su equipaje y el de Sofía, mientras la niñera se encargaba de alistar las maletas de Héctor.
En ese momento, recibió una llamada de él.
—Esta noche llevaré a Sofía a Casa Gómez. Regresaremos más tarde.
—Entiendo —respondió Julieta.
La llamada quedó sumida en silencio.
Julieta preguntó:
—¿Hay algo más?
—No.
—Entonces voy a colgar.
Después de terminar la llamada, recibió un mensaje de Jairo por WhatsApp: “¿Cómo has estado últimamente?”
Julieta se quedó mirando la pantalla del celular, pero no respondió.
Poco después, Jairo volvió a escribirle:
“Carlos me dijo que vas a irte a Sombrales. Últimamente el clima cambia mucho por allá y quizá al principio te cueste adaptarte. Cuida bien tu salud.”
“Te envié algunas cosas. Seguramente llegarán mañana por la mañana.”
“Cuando termine de resolver mis asuntos, me gustaría ir a verte, siempre y cuando quieras recibirme.”
“Haz lo que quieras hacer. Siempre tendrás mi apoyo.”
“Julieta, perdóname.”
Ese fue el último mensaje que envió Jairo.
Parecía tener muchas cosas que decirle, pero no sabía por dónde empezar.
Sentada en el sofá, Julieta contempló en silencio todos aquellos mensajes.
Antes de recibir cada uno, el chat mostraba durante mucho tiempo que Jairo estaba escribiendo.
Era evidente que pensaba detenidamente cada palabra antes de enviarla.
Al final, su mirada se detuvo en aquella disculpa.
Después de enviar los mensajes, Jairo permaneció con la vista fija en la pantalla.
Además, Ángel ya se había llevado a Leonardo de regreso a Gran Bahía.
Aquel día, Ángel le había dejado muy claro a Hugo que la familia Bernal no intervendría en el conflicto entre la familia Quintana y Jairo.
En cuanto al matrimonio entre sus hijos, lo discutirían cuando todo terminara.
La repentina retirada de la familia Bernal había representado un golpe devastador para Hugo.
Apenas en los últimos dos días se había enterado de que no se atrevían a intervenir porque sus inversiones en el extranjero estaban bajo una enorme presión, lo que les impedía actuar con libertad.
No era difícil imaginar quién tenía el poder suficiente para lograr algo así.
Solo podía tratarse de Héctor.
Aunque la colaboración entre Grupo Altamira y la familia Quintana seguía vigente, esta última ya había ofendido a Carlos.
Todos dentro del sector podían ver con claridad cuál de las dos partes llevaba ahora la ventaja.
Aunque muchas personas todavía no habían manifestado públicamente su postura, el simple hecho de mantenerse neutrales ya dejaba clara su elección.
Después de todo, la mayoría había mantenido en el pasado una relación mucho más cercana con la familia Quintana.
Por eso, ahora que alguien se había ofrecido a mediar, Hugo estaba más que dispuesto a aceptar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....