Entrar Via

La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 399

Capítulo 399 —Claro.

—Perfecto.

Cristina acordó la hora con ella.

Colgaron.

—Entonces voy contigo esta noche —dijo Sergio.

Julieta entendía perfectamente por qué lo decía.

Aunque todo había estado tranquilo y sin contratiempos, más valía no confiarse.

—Está bien.

Por la tarde, fueron al centro comercial más grande de Gran Bahía.

Antes de irse, quería comprar algunos regalos.

Julieta eligió un collar para Jimena y le pidió a la dependienta que lo envolviera.

En ese momento, una voz desagradable interrumpió:

—Ese collar lo quiero yo.

La dependienta se quedó inmóvil.

Julieta volteó.

Adriana.

Frunció el ceño.

Adriana se acercó y preguntó:

—¿Cuánto cuesta?

—Quinientos mil dólares —respondió la dependienta.

Adriana sacó una tarjeta negra.

Julieta la reconoció al instante.

Era una tarjeta negra de nivel global.

No hacía falta pensar mucho para saber de quién era.

Así que ahora recurría a ese tipo de exhibiciones infantiles para presumir frente a ella.

Aunque, claro... que Héctor le diera esa tarjeta ya decía bastante.

Si no tenía tiempo para acompañarla, lo compensaba con dinero.

Al ver la tarjeta negra, la dependienta no pudo evitar sorprenderse.

No todos los días recibían a una clienta de ese nivel.

Luego se dirigió a Julieta:

—Disculpe, señorita. Con esta tarjeta tiene prioridad en todas las tiendas del centro comercial.

Adriana lanzó una mirada hacia Sergio y luego miró a Julieta con desprecio.

—Qué descaro el tuyo. Ayer con Emanuel, hoy con Sergio... claro, antes eras tan fea que nadie te pelaba, y ahora que te arreglaste, no paras de andar provocando hombres...

—jAh!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)