Capítulo 632
Teresa y los altos ejecutivos de Grupo Central caminaron hacia Héctor.
—Señor Héctor.
Héctor los miró y asintió ligeramente.
Teresa se encargaría de organizar un informe detallado sobre el contenido del evento de ese día para entregárselo después.
Los dos altos ejecutivos conversaban con Héctor.
Uno de ellos comentó, como si no le diera demasiada importancia:
—Hoy el señor Jairo y el señor Carlos parecieron coincidir de manera especial en sus puntos de vista.
Durante la discusión de ese día, Jairo se había puesto claramente del lado de Carlos y había expresado total acuerdo con sus argumentos profesionales.
Quien no conociera la situación habría pensado que entre ellos existía alguna colaboración cercana.
Para Grupo Central, aquel comportamiento de Jairo parecía un tanto desconsiderado hacia la posición de Grupo Central y hacia el propio Héctor.
Héctor escuchó aquellas palabras.
En su rostro apuesto y sereno no se distinguía ninguna emoción.
Levantó la mirada hacia donde estaban los tres y caminó directamente en esa dirección.
Su porte era demasiado sobresaliente como para no atraer miradas.
Julieta distinguió de inmediato entre la multitud aquella figura alta, elegante y distinguida.
Jairo giró la cabeza al ver acercarse a Héctor y dijo con calma:
—Llegaste.
Héctor asintió, pero su mirada cayó sobre Julieta.
Luego descendió poco a poco hasta detenerse en sus pies.
Al instante siguiente, dio un paso al frente y, sin previo aviso, se arrodilló sobre una rodilla.
Extendió la mano y sujetó el tobillo de Julieta.
Aquel movimiento repentino hizo que Julieta se quedara completamente rígida.
Sus pupilas se contrajeron ligeramente, y exclamó en voz baja, sorprendida:
—¿Qué estás haciendo?
Por instinto quiso retirar el pie, pero la fuerza de Héctor era demasiado firme. No podía zafarse.
Él le levantó el pie de esa manera.
Su tobillo, fino y blanco como jade, quedó fácilmente envuelto en la palma de su mano.
Las uñas de sus pies, perfectamente arregladas, estaban pintadas con esmalte color nude.
Héctor sostuvo así el pie de Julieta y lo apoyó sobre su propia rodilla.
—¡Héctor!
Héctor soltó su tobillo, levantó la mirada hacia ella y dijo:
—De ahora en adelante, no uses tacones tan altos. Tu trabajo de hoy seguramente ya terminó. Haré que el chofer te lleve a descansar.
Julieta mantuvo el rostro serio y giró la cabeza sin responder.
Héctor se puso de pie.
—Entonces, cuando termine todo, regresamos juntos.
Justo en ese momento, una empleada se acercó con los zapatos bajos que habían comprado.
Al llegar, notó que el ambiente no estaba bien.
Frente a tres hombres, cada uno con una presencia más imponente que el anterior, sintió una presión inexplicable en el pecho.
Caminó hasta Carlos y le entregó la bolsa con respeto.
—Señor Carlos, ya compraron los zapatos.
Carlos extendió la mano para recibirla y le dio las gracias.
Sacó la caja de la bolsa y luego tomó los zapatos bajos del interior. Eran unos zapatos de piel de cordero, de textura sumamente suave.
—Pruébatelos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....