—Julieta —la llamó Carlos.
Julieta volteó y vio que él y los demás se acercaban.
—Carlos, ¿estás bien?
—Sí. ¿Qué pasó?
Julieta soltó un suspiro de alivio y le explicó lo ocurrido.
Ya habían presenciado situaciones como esa muchas veces.
Así de despiadada podía llegar a ser la lucha por los intereses económicos.
Carlos dijo:
—Hiciste todo lo que estaba en tus manos. No cargues con eso ni le des más vueltas.
Julieta asintió.
—Lo sé.
Mariana comentó, molesta:
—Héctor sí que sabe cómo causarle problemas a la gente.
Si no hubieran hecho pública su relación, nada de aquello tendría que ver con Julieta.
La escena de hacía un momento había sido tan dura que cualquiera se habría sentido angustiado al verla.
Cuando llegó la comida que habían pedido, Julieta le pidió a una enfermera que la llevara a la habitación de Dominga.
Sebastián dijo:
—Vámonos. Nosotros también deberíamos comer algo.
La noticia del grave accidente ocurrido cerca de Grupo Altamira no tardó en aparecer en los medios locales.
Héctor seguía ocupado con asuntos de trabajo cuando Miguel tocó la puerta y entró.
—¿Qué pasa?
—Señor Héctor, hubo un accidente grave cerca de Grupo Altamira.
Cuando Sofía llamó a Héctor, Miguel se encontraba a su lado informándole sobre algunos asuntos de trabajo.
Además, Julieta tampoco había contestado la llamada de Héctor.
Por eso, al ver la noticia, no pudo evitar preguntarse si le habría pasado algo.
En el video aparecía una silueta que se parecía mucho a ella, así que fue de inmediato a informarle.
Al escucharlo, Héctor dejó de revisar los documentos que tenía en la mano.
Miguel se acercó y le entregó el celular.
—Este es el video del lugar que apareció en la noticia.
Héctor tomó el celular y reprodujo el video.


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