Después de que Carlos contestó, Jairo le explicó la situación:
—Julieta está descansando. Por ahora no parece presentar nada fuera de lo normal. Me quedaré aquí dos días para ver cómo evoluciona.
Carlos dijo:
—Mándame una copia del plan de tratamiento.
Jairo ya le había tomado fotos después de revisarlo.
—Te las mando en un momento. Seguimos en contacto.
Carlos le recordó:
—Con el estado en el que se encuentra Julieta, será mejor que evites verla y decirle que eres su hermano.
Jairo apretó el celular con más fuerza.
—Lo sé.
Revelarle la verdad en ese momento solo aumentaría la carga emocional de Julieta.
Después de terminar la llamada, Jairo le envió a Carlos las fotos que había tomado.
Luego se sentó al borde de la cama, con el ánimo especialmente pesado.
Después de revisar el plan que Jairo le había enviado, la expresión de Carlos se volvió sombría.
La terapia centrada en el trauma implicaba obligar a Julieta a enfrentarse de nuevo a todo lo que había sufrido.
Aquel tratamiento podía ser muy efectivo para otros pacientes, pero con Julieta simplemente no funcionaría.
Héctor seguramente ya lo había leído y aprobado.
Carlos lo llamó, pero Héctor rechazó la llamada.
Entonces le envió un mensaje: “Si de verdad quieres que Julieta mejore, detén este tratamiento.”
Héctor vio el mensaje, pero no respondió. Se limitó a arrojar el celular a un lado.
Cerca de las cinco de la tarde, el mayordomo fue a informarle sobre el estado de Julieta.
Después de despertar, no había presentado ninguna anomalía.
Adrián y su equipo habían tenido con ella una primera conversación breve y sencilla.
Julieta comprendía perfectamente cuál era su estado, por lo que cooperaba con el tratamiento.
No quería dejarse dominar por las emociones negativas y se esforzaba por recuperarse cuanto antes.
Por la tarde había comido un poco de postre y ahora se encontraba en el jardín dibujando con Sofía.
La actividad artística podía ayudarla a mejorar su estado de ánimo y, con Sofía a su lado, también se mantenía más estable.
Héctor llegó al jardín y las observó desde lejos.
Rodeadas por un mar de flores, con las mariposas revoloteando y una suave fragancia flotando en el aire, la escena parecía detenida en una calma apacible.
Sofía estaba sentada sobre el pasto, recargada junto a Julieta mientras tejía una corona de flores.

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