Capítulo 80 Por el tono de su voz, Julieta supo de inmediato que estaba hablando por celular con Adriana.
Cuando él colgó, Julieta lo miró sin decir nada.
Héctor se levantó y, mirándola, dijo:
—Haré que traigan el carro para llevarlas de regreso.
Julieta lo rechazó con frialdad:
—No es necesario, puedo pedirle a mi chofer que venga por nosotras.
Héctor la observó; la indiferencia y la distancia de ella eran evidentes.
Al final, no dijo nada más y salió de la sala de descanso.
Julieta se quedó inmóvil en el mismo sitio durante unos segundos.
—Julieta, mejor vamos a sentarnos —dijo Jimena.
Julieta volvió en sí y sacó el celular para llamar a Raúl.
Sobre la mesa estaban los reportes de la revisión.
Jimena los tomó y los revisó; el médico les dio algunas indicaciones y luego se retiró.
Veinte minutos después, Raúl llegó al hospital en el carro.
Julieta no regresó a la villa.
Para Año Nuevo ya había quedado con Mariana de ir a tomarse fotos de maternidad.
Cada día faltaba menos para el nacimiento del bebé, y quería dejarse un recuerdo.
Alrededor de las dos de la tarde, el estudio fotográfico estaba dentro de un centro comercial de alto nivel.
Mariana la esperaba en la entrada del centro comercial.
Al verla, se acercó y la tomó del brazo.
—Vamos.
La sesión duró dos horas.
Ese mismo día eligieron las fotos; Julieta no necesitaba marcos ni nada parecido, en tres días le enviarían las fotografías.
Al salir del estudio, Julieta preguntó:
—¿Qué se te antoja cenar? Yo invito.
Mariana sonrió:
—No es lo que yo quiera comer, es lo que tú puedas comer ahora.
—Mientras no sea algo muy pesado, puedo con todo —respondió Julieta.
Al oírlo, las tres levantaron la mirada.
Vieron entrar a cuatro personas.
Héctor y Jairo iban detrás; al frente caminaba Adriana, del brazo de Guadalupe, elegantemente vestida.
Guadalupe era alta y llevaba un abrigo azul zafiro; su porte era extraordinario.
En el pulgar lucía un anillo de zafiro con diamantes que acentuaba aún más su aire distinguido.
Su rostro, cuidadosamente conservado, parecía de apenas poco más de treinta años.
Adriana se parecía a ella en tres o cuatro rasgos, pero aun siendo joven y hermosa, frente a Guadalupe, tanto en porte como en apariencia, quedaba por debajo.
Al reconocer aquel rostro, Julieta se quedó paralizada por un instante.
Guadalupe dirigió la mirada hacia ellas.
Julieta sintió cómo todo su cuerpo se tensaba.
—Mariana, cuánto tiempo sin verte. ¿Cómo has estado últimamente?
Julieta recobró el sentido.
Mariana miró a Guadalupe; en sus labios había una sonrisa, pero en sus ojos solo distancia:
—Gracias por preocuparte. Últimamente he estado bastante bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....