Julieta hizo que Sofía se sentara bien en la silla.
—Ya, siéntate tranquila.
Sofía le devolvió el celular.
—Mándasela a papá.
Julieta tomó el celular, le envió la foto a Héctor y luego lo dejó sobre el mueble que tenía detrás.
Aquel pequeño momento no afectó en absoluto el buen ambiente de la comida.
Mauricio, sentado en uno de los extremos de la mesa, no dejaba de sonreír.
—Qué raro tener la casa tan llena de gente. Irene, creo que todavía no te lo había presentado. Él es mi hijo, el hermano de sangre de Julieta.
Sofía puso cara de confusión.
—¿Jairo es hermano de mamá? Entonces, ¿por qué antes no lo conocía?
Mauricio respondió:
—Es una historia un poco complicada. Cuando seas más grande lo vas a entender.
Sofía asintió, aunque parecía no comprender del todo.
—Entonces, ¿él es mi tío?
—Sí. Pero puedes seguir llamándolo Jairo.
Jairo y Rafael apenas se llevaban dos meses de edad.
A Sofía todo aquello le parecía muy curioso.
“Jairo es hermano de mamá... Entonces, ¿qué relación tiene con papá?”
—Bueno, ya empecemos a comer. Primero prueben los tamales.
Mauricio tomó un tamal y lo puso en el plato de Jairo.
Él se apresuró a decir:
—Papá, yo puedo servirme.
Mauricio sonrió.
—Tú come, no te preocupes.
Todos comenzaron a platicar mientras comían.
De vez en cuando se escuchaban las risas y las voces de los niños, creando un ambiente especialmente cálido y familiar.
Mariana sonrió y comentó:
—Mauricio, la verdad es que has tenido mucha suerte en la vida. Tienes una esposa muy bonita, hijos excelentes, un hijo menor tan adorable como Thiago y una nieta tan inteligente y bonita como Sofía.
Al escucharla, Jimena se dio cuenta de que, en efecto, Mauricio podía considerarse un hombre afortunado.
Después del almuerzo, Julieta tomó el celular y vio la respuesta de Héctor: “Se ve muy abundante. Los tamales también se ven muy buenos.”
Debajo había una foto de su cena.
Era un plato con un corte de carne y foie gras, acompañado de una copa de vino tinto.
La presentación era impecable.
La foto había sido tomada en su oficina y, detrás de los ventanales, la noche ya cubría la ciudad.
Comparado con la mesa llena de gente y risas de la casa, el ambiente alrededor de Héctor se veía especialmente solitario, sobre todo porque ese día era una fecha para reunirse con familiares y amigos.
Julieta respondió: “Si quieres comer tamales, no es como si en Gran Bahía no vendieran.”
Héctor contestó casi de inmediato: “Pero los de aquí no saben igual que los hechos en casa.”
Julieta escribió: “Cuando regreses, puedes comer todos los que quieras.”
Héctor respondió: “También podrías traerme algunos cuando vengas.”
Julieta frunció el ceño al leerlo.
Lo decía como si ella ya hubiera aceptado ir a verlo.
Justo en ese momento, Mariana la llamó, así que decidió dejar el mensaje sin responder.
Sin darse cuenta, la tarde pasó rápidamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....